Mostrando entradas con la etiqueta actualidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta actualidad. Mostrar todas las entradas

Las personas con un proyecto vital claro tienen mayor reserva cognitiva y se cuidan más

“Tener un proyecto vital, un objetivo en la vida que trascienda a uno mismo y que reporte satisfacción al esforzarse en conseguirlo es bueno para el cerebro y para laente se expresa Álvaro Pascual-Leone, catedrático de Neurología de la escuela médica de Harvard a la vista de los primeros resultados obtenidos por la Barcelona Brain Health Initiative (BBHI), de la que es director científico.

La BBHI es un ambicioso proyecto de investigación que busca identificar qué patrones de actividad cerebral, de forma de vida, de alimentación o de comportamiento minimizan el riesgo de desarrollar enfermedades neurológicas o psiquiátricas para después diseñar programas dirigidos a la población general con las recomendaciones más adecuadas para conservar un cerebro sano.

La preocupación social por ­envejecer con el cerebro sano es tal que los investigadores de la BBHI, que hace poco más de un año aspiraban a reunir 3.000 voluntarios de 40-65 años para sus trabajos, han podido disponer de más de 4.500 y con una predis­posición y un grado de impli­cación tan altos que han optado por ampliar las evaluaciones médicas, psicológicas y de comportamiento que les realizan para trabajar en su objetivo con mayor profundidad y detalle.

De hecho, la primera fase del proyecto BBHI, dedicada a recabar información sobre siete aspectos que los investigadores consideran que tienen relación con la actividad cerebral –estado de salud general, nutrición, sueño, ejercicio físico, estado de las funciones cognitivas, relaciones sociales y proyecto vital o sentido de la vida– ya ha arrojado resultados relevantes. “Hemos visto que las personas que tienen un proyecto vital bien definido y que se muestran ilusionadas y comprometidas con él están mejor a nivel cerebral, tienen menos problemas cognitivos en su vida cotidiana y están más sanos en general, se cuidan más”, resume Pascual-Leone.
Buscando una razón de ser y luchando por ella amplías la capacidad de tu cerebro para afrontar daños” Pascual Leone
Enfatiza que se trata un resultado novedoso –“tener un propósito vital da salud”– y con implicaciones importantes, porque también han constatado con instrumentos científicos validados que disponer de proyecto vital aumenta la reserva cognitiva, que es la capacidad cerebral para afrontar los retos, el estrés, los daños o las enfermedades. “Esto es relevante y da esperanza, porque significa que, hayas tenido la vida que hayas tenido, nunca es tarde para darte cuenta de que buscando una razón de ser, poniendo esfuerzo e ilusión en conseguirlo, puedes aumentar la capacidad de tu cerebro para sobrellevar los avatares de la vida que no se pueden controlar, sea el estrés laboral, un infarto, la pérdida de un ser querido o las propias enfermedades neurológicas”, comenta el director científico de la BBHI.

Pero, ¿a qué se refieren los científicos con tener un proyecto vital? ¿En qué consiste? Pascual-Leone explica que es una aspiración, una ilusión o una razón de ser trascendente, “aquello que a uno le motiva a seguir en la lucha, que le mantiene en marcha”.

Comenta que para una persona la razón para levantarse por la mañana pueden ser sus hijos o sus nietos, para otra el trabajo que hace, o un proyecto de voluntariado, o quizá la fe que tiene en una religión... Y añade que este proyecto vital personal tampoco es invariable, en una etapa de la vida puede ser establecer una familia y en otra trabajar como voluntario. “Lo que es común en todos los casos es que no es una realidad egoísta centrada en uno mismo sino que es algo que trasciende al individuo, que implica un esfuerzo y reconforta porque ese esfuerzo por conseguirlo da satisfacción”, detalla.

En realidad, el trabajo realizado por el equipo de la BBHI –que ha contado con David Bartrés-Faz, del Instituto de Neurociencias de la UB, como investigador principal–, ha evaluado tres dimensiones distintas relacionadas con el sentido de la vida o proyecto vital de las personas: su propósito en la vida, su sentido de coherencia y su compromiso con la vida.

La primera, el propósito en la vida (PiL, por sus siglas en inglés), se refiere a las aspiraciones, las metas a largo plazo que motivan el comportamiento de las personas. El SoC (sentido de coherencia, en inglés) tiene que ver con entender la propia vida y cómo encaja ésta en el mundo. De esta forma, tener un SoC fuerte permite a las personas ver la vida como algo coherente, comprensible, manejable y significativo, les otorga confianza y seguridad para identificar recursos dentro de uno mismo y en el entorno inmediato para enfrentar factores estresantes, y se ha constatado que eso es un recurso promotor de la salud. El tercer componente, el compromiso con la vida (EwL en inglés), es un componente afectivo que evalúa cuán importante y valiosa cree alguien que es su vida y su grado de satisfacción, su sensación de tener una vida digna de ser vivida.
Los investigadores de la BBHI intentan identificar los patrones de vida clave para un cerebro sano
Tras someter a diversos cuestionarios validados a 1.081 parti­cipantes de la BBHI, los inves­tigadores han concluido que las puntuaciones más altas de PiL y de SoC se correlacionan significativamente con una función cog­nitiva (desempeño de tareas intelectuales) más alta de las personas, y también con una mayor reserva cognitiva (el colchón de que dispone el cerebro para afrontar los avatares que tenga que enfrentar).

Ahora su objetivo es ver y entender la biología de esos vínculos, observar qué cambia en el cerebro de las personas que disponen de un proyecto vital más claro, cómo son sus patrones de actividad cerebral. Y ya se han puesto a ello.

En esta segunda fase de la BBHI –un proyecto promovido por el departamento de investigación del Instituto Guttmann y apoyado por la Obra Social La Caixa– están realizando análisis genéticos, exploraciones médicas, neuropsicológicas y electroencefalografía cualitativa de un subgrupo de los participantes en la primera fase. “Estamos explorando su actividad cortical con estimulación magnética transcraneal, medimos su reserva cognitiva, exploramos su marcha y su estabilidad, hacemos pruebas de esfuerzo para ver su forma física, analizamos sus genes, sangre, sus heces... Y todo gracias al profundo compromiso de estos voluntarios”, remarca Pascual-Leone. Su aspiración es ver y entender cómo trabaja su cerebro, el patrón de actividad cerebral que da lugar a su funcionamiento en la vida cotidiana, para entonces pasar a la tercera fase: desarrollar estrategias, planes de intervención para establecer pautas de conducta que den lugar a cambios en las conexiones cerebrales.

“Pensamos que hay que diseñar intervenciones multidimensionales, que para mantener el cerebro sano no se trata de recomendar hacer un poco más de ejercicio o dormir mejor, sino de atender a los siete pilares que vemos que impactan y tocarlos todos: cuidar la salud general controlando por ejemplo las enfermedades coronarias, mejorar la nutrición, aumentar el ejercicio físico, pautar la gimnasia cerebral, optimizar las relaciones sociales que la persona tenga, ayudarle a definir y aceptar un proyecto vital...”, detalla el neurólogo.

Tiene claro que la dificultad de esta fase no estriba en diseñar esa estrategia multidimensional para cada persona, sino en lograr que esta lo lleve a cabo y de forma ­sostenida en el tiempo. De ahí que entre los objetivos de la BBHI ­figure proporcionar a cada indi­viduo un entrenador de salud ­cerebral, una especie de coach ­basado en tecnología que maximice la probabilidad de que siga las recomendaciones que le hagan para que así modifique sus patrones de conducta en una acción mantenida en el tiempo.

Los siete pilares para unas neuronas sanas

SALUD. Las dolencias físicas que sufre cada persona, cómo están tratadas y el grado de cumplimiento de esos tratamientos, o incluso la frecuencia de sus visitas al médico, inciden en el cerebro, según los investigadores de la Barcelona Brain Health Initiative.

NUTRICIÓN. Qué se come, cuánto se come, el modelo de dieta, el peso, si este se mantiene u oscila con frecuencia importan a la hora de prevenir el deterioro cerebral.

SUEÑO. Las horas que una persona duerme, la calidad de su sueño, los ronquidos, si se despierta a menudo... son elementos que los investigadores relacionan con las funciones cognitivas.

EJERCICIO. Para la salud del cerebro cuenta no sólo la condición física o cómo de activa es la persona, sino también qué tipo de ejercicio hace –lo mejor es combinar aeróbico y anaeróbico–, cuántas veces –regularidad y constancia son fundamentales– o durante cuanto tiempo –una hora y media a la semana ya impacta en las funciones cognitivas–.

FUNCIONES COGNITIVAS. Los retos mentales que cada cual asume a diario, los problemas y retos que afronta, los problemas de atención o de memoria que presenta en su vida cotidiana resultan claves a la hora de prevenir o frenar el deterioro cerebral.

RELACIONES SOCIALES. Si una persona tiene o no muchos amigos, si dedica más o menos tiempo a sus relaciones sociales, si cuenta o no con una red de apoyo, son factores que influyen en una mayor o menor reserva cognitiva.

PROYECTO VITAL. Tener una razón de ser más allá de uno mismo, una aspiración, esforzarse para intentar conseguirla y encontrar satisfacción en ese esfuerzo también alimentan la capacidad del cerebro para sobrellevar los avatares de la vida y esquivar la enfermedad.
Fuente: http://www.lavanguardia.com/vivo/20180612/4552509268/proyecto-vital-ilusion-salud-cerebro-bbhi.html


A veces es posible conseguir la fama, pero pocas veces llega gracias a lo que uno espera. La historia está llena de artistas cuyas obras más conocidas no son, sin embargo, sus trabajos objetivamente más relevantes.

Los científicos también están a la merced de los caprichos de la fama.

En 1985 Marian Diamond publicó un estudio sobre el cerebro de Albert Einstein. En el trabajo había analizado varias muestras del cerebro del físico alemán y las comparó con muestras similares sacadas de cerebros control. El resultado fue que en el cerebro de Albert Einstein la cantidad de células gliales, un tipo de células que junto con las neuronas forma el sistema nervioso humano, era superior a lo normal en algunas de las áreas estudiadas. Como consecuencia de esta publicación Marian Diamond saltó a la fama, y la figura de Albert Einstein invisibilizó frente a las cámaras los grandes trabajos que Marian ya había realizado por aquel entonces.

En 1964 se publicó la primera evidencia sólida de que el cerebro adulto cambia anatómicamente con la experiencia. Actualmente, que el cerebro es un órgano plástico con una cierta capacidad de reorganización y adaptación a los estímulos es un hecho reconocido por toda la comunidad neurocientífica pero en los años sesenta no se creía así. De hecho, los trabajos que preceden a esta publicación se centran en estudiar si la experiencia produce cambios en la bioquímica del cerebro, no en su estructura. Incluir la anatomía fue algo innovador en el trabajo “Chemical and Anatomical Plasticity of Brain”, que tenía cuatro autores: tres hombres y una mujer, Marian C. Diamond.

En este experimento se criaron ratas en tres situaciones:

-Condición control, donde los animales vivían en situaciones de crianza corrientes.

-Condición social, donde los animales vivían con más compañeros de lo normal para aumentar sus estímulos sociales, tenían juguetes y se les motivaba a realizar varias actividades.

-Condición de aislamiento, donde entre otras limitaciones los animales vivían solos, sin juguetes, etc.

La idea era ver si vivir en un entorno con muchos estímulos o en uno de aislamiento generaba diferencias significativas en los cerebros de las ratas. Y así fue; siendo el resultado más importante del estudio las diferencias anatómicas que encontraron entre los cerebros de las ratas en condición social y de aislamiento. Este artículo supuso un cambio de paradigma hacia la idea de un cerebro cambiante, adaptativo, plástico.

Además de su carrera en el laboratorio, Marian compaginó la investigación con la docencia: fue profesora emérita de la unidad de Biología Integrativa de la Universidad de Berkeley, y afortunadamente algunas de sus clases de anotomía todavía se conservan gracias a que están disponibles en YouTube:



En la primera jornada, que a día de hoy supera el millón de visitas, mientras habla Marian tiene a su lado una mesa sobre la cual hay una sombrerera de flores azules. Cuentan que era frecuente verla por el campus universitario de un lado a otro con esa sombrerera… y en un determinado momento se acerca a la mesa, se coloca unos guantes de látex, abre la caja y extrae de ella un cerebro conservado en formaldehido: “Quiero que apreciéis lo que lleváis en vuestras cabezas porque esta masa solamente pesa unas tres libras y sin embargo tiene la capacidad de concebir el universo a mil millones de años luz… ¿no es fantástico?” les dice a sus alumnos mientras sostiene el cerebro.

Desgraciadamente, esta gran mujer falleció el 25 de julio de 2017 a los 90 años. Llevaba solamente tres años retirada de la docencia y la investigación. Pero al menos tenemos la suerte de poder disfrutar de su trabajo de investigación, sus clases y su ejemplo, que está recogido en el documental “My love affair with the brain: The life and science of Dr. Marian Diamond”.

Este post ha sido realizado por Pablo Barrecheguren (@pjbarrecheguren) y es una colaboración de Naukas con la Cátedra de Cultura Científica de la UPV/EHU.

Referencias:

Fuente: https://culturacientifica.com/2018/05/25/marian-diamond-la-cientifica-que-descubrio-la-plasticidad-cerebral/


En los últimos años la ciencia ha establecido de manera contundente que el cuerpo se ve afectado por los pensamientos y creencias del individuo. Ya no sólo el estrés como un factor determinante en la salud, sino también el pensamiento positivo y las creencias como capaces de activar una respuesta de sanación, algo que ocurre de manera frecuente con la toma de un placebo. En este sentido la ciencia llega al último a algo que era evidente para la experiencia común o para la sabiduría popular.

Uno de los panoramas más completos de la sanación mente-cuerpo (mind-body healing en inglés) ha sido realizado por la periodista científica Jo Marchant, quien acaba de publicar el libro Cure, en el que no sólo revisa diferentes estudios científicos, sino que entrevista a personas que han experimentado la sanación facilitada por el pensamiento y experimenta ella misma con técnicas y nueva tecnología que está poniendo esto en práctica.

Marchant concluye que existe evidencia científica que sustenta el poder de sanación del pensamiento. Ejemplos de esto van desde evidencia de que la hipnosis es altamente efectiva para sanar el síndrome del intestino irritable, estudios que correlacionan la longitud de los telómeros (los extremos de los cromosomas) y el estrés percibido en el paciente o la fascinante capacidad que tiene el juego de realidad virtual Snow World para disminuir el dolor en pacientes que han sufrido severas quemaduras. En este caso, los pacientes utilizan una interfaz de realidad virtual para navegar un paisaje de hielo y realizan algunas acciones como tirar bolas de nieve a pingüinos y hombres de nieve. Al focalizar la atención del cerebro en la nieve se produce una disminución del dolor de entre 15% y 40%, a veces superando lo que logran fuertes analgésicos. Otro caso fascinante es el de las pastillas de placebo que son tomadas sabiendo que son placebo y aún así funcionan.

Lo que convenció a Marchant, sin embargo, de la realidad del efecto mental de sanación, fue encontrar una función evolutiva para la influencia de la mente en la salud:
Actualmente existen diversas líneas de investigación que sugieren que nuestra percepción mental del mundo constantemente informa y guía nuestro sistema inmune de una forma que nos permite responder mejor a amenazas futuras. Ese fue el momento "Eureka" para mí --en el que la idea de una mente entrelazada con el cuerpo de repente hizo más sentido desde una perspectiva científica.

La respuesta de sanación mediada por el pensamiento parece operar en el sentido contrario que el estrés, el cual está asociado con la tensión mental (la primera opera a través de la relajación). Mientras que sabemos que el estrés tiene la función evolutiva de protegernos del peligro, al colocarnos en el famoso modo "huir o luchar" (el cual es cronificado por amenazas invisibles sostenidas por la creencia de la mente), es menos evidente, desde la perspectiva de la ciencia, la función evolutiva de la propiedad de autosanación que tiene la mente humana. Dice Marchant:
Los investigadores actualmente han descubierto que las creencias positivas no sólo funcionan mitigando el estrés. Tienen un efecto positivo también --hacernos sentir sanos y salvos, o creer que las cosas se resolverán positivamente, parece ayudar al cuerpo a preservarse y repararse... El optimismo parece reducir los niveles inflamatorios producidos por hormonas como el cortisol. También parece reducir la susceptibilidad a la enfermedad al reducir la actividad del sistema nervioso simpático y estimular el parasimpático. Este último gobierna lo que se conoce como la respuesta de "descansar y digerir", lo opuesto a la respuesta "huir o luchar".

De aquí podemos inferir algo bastante sencillo, que la mente es la gobernadora o directora del cuerpo y al relajarse y dejar de enviar un exceso de energía a ciertos puntos del cuerpo éstos pueden descansar y repararse de manera natural. Algo que es difícil de determinar actualmente es si la dirección o el énfasis del pensamiento --que parece acarrear una cierta energía o al menos un contenido de información que se transduce como un trabajo o una acción corporal-- puede, por así decirlo, "colorear" la reacción que se produce, es decir, conlleva una cierta nota cualitativa en su focalización. Esto significaría que la sanación no sólo se produce por la retirada de la tensión mental que inundaba o bloqueaba el funcionamiento de un sistema u órgano específico , sino también por el efecto positivo de un tipo de concentración. En otras palabras, ¿es la ausencia de tensión la que produce los beneficios de salud o existe también una acción positiva capaz de activar una respuesta que no necesariamente existe como consecuencia de la ausencia de estrés? En primera instancia la medicina moderna no estará dispuesta a aceptar que el pensamiento dirige un flujo de energía de sanación, a lo mucho entenderá el efecto del pensamiento como detonando la secreción de un cóctel de neurotransmiores, ya sean excitatorios o inhibidores (de una manera un poco reduccionista los inhibidores serían los relacionados a una respuesta de sanación). En la medicina china, sin embargo, existe el concepto de "qi", la energía vital de la cual depende el organismo en su totalidad para su buen funcionamiento. A grosso modo el "qi" circula por el cuerpo a través de la sangre --así es como funciona la acupuntura; sin embargo la filosofía taoísta considera que el "qi" puede dirigirse a través de la intención, esto es lo que se conoce en el qi gong como "dao yin", la dirección consciente de la energía (se dice que donde está la atención está la energía).

Marchant apunta a que el pensamiento tiene una función moduladora del sistema inmune, lo cual significa que nuestro sistema de defensa, el cual se extiende por todo el cuerpo (aunque tiene su mayor concentración en la pared intestinal, ligado a nuestra flora intestinal y al llamado "segundo cerebro" o sistema neuroentérico), no es un órgano que funciona de manera automática, sino que es sensible a nuestra percepción del mundo, a nuestra agencia. Nuestra percepción, como también nuestras bacterias, entrenan a este ejército de células y las ponen a punto para desplegar de manera efectiva sus recursos. Una mala percepción sobre un potencial enemigo puede hacer que incendiemos nuestra aldea como estrategia de sobrevivencia para detener que siga avanzando el enemigo, cuando quizás ese enemigo hubiera sido fácilmente detenido en la primera línea de combate.

Quizás estemos en los comienzos de un cambio de paradigma, aunque será difícil superar la presión de las grandes farmacéuticas que determinan los métodos de tratamiento que son validos y que dependen (y la economía con ellas) del constante aumento de enfermos crónicos. Marchant, sin embargo, considera que los datos demuestran que en el caso de algunas condiciones médicas existen métodos de tratamiento menos costosos y problemáticos, con menos efectos secundarios y riesgos de adicción, basados en este principio de sanación cuerpo-mente.

Es fácil notar para cualquiera que investigue la literatura médica o que se observe a sí mismo detenidamente que nuestro estado de ánimo y los estímulos del medio ambiente tienen efectos a nivel celular y son tanto o más importantes para nuestra salud que nuestros genes. El trabajo del profesor de medicina de UCLA Steven Cole va en este sentido. Cole ha notado que el nivel de satisfacción y significado que tenemos en nuestra vida está asociado con el funcionamiento de nuestro sistema inmune: "La vieja forma de pensar era que nuestros cuerpos eran entidades biológicas estables, fundamentalmente separadas del mundo externo... La nueva forma de pensar es que hay mucha más permeabilidad y fluidez… nuestro cuerpo es literalmente producto del ambiente”; con ambiente Cole se refiere a las experiencias que tenemos y la percepción de las mismas. Cole cree que las experiencias positivas son capaces de “remodelar nuestra composición celular".

El filósofo Manly P. Hall dedicó buena parte de su estudio a entender la relación entre la concentración del pensamiento y la salud del cuerpo o la capacidad del pensamiento de regular las conductas internas y externas del organismo, desde la perspectiva del budismo zen y también desde la medicina alternativa. Según Hall: “Una de las funciones principales de la mente es mantener a bajo nivel la presión o, mejor dicho, no permitir que la presión surja desde un inicio”. La presión, tensión o estrés que coarta la función natural, el crecimiento y el desarrollo físico y espiritual de un individuo. Aquí llegamos a otra "función evolutiva" de la sanación cuerpo-mente, esta vez desde la filosofía y bajo un entendimiento muy distinto. Se trata no sólo de la función evolutiva de este mecanismo de sanación, sino en general de la mente humana, el director de la orquesta. En la visión espiritual de Hall, la labor de la mente es solamente allanar el camino --hacerse a un lado-- para que el impulso vital original pueda desarrollarse, siendo el hombre una especie de planta metafísica, cuyo crecimiento hacia planos más sutiles de existencia es igualmente natural y opera bajo las leyes universales de la necesidad. Bajo la perspectiva de Hall, la enfermedad no es más que la manifestación de una desviación de este mismo cauce natural-espiritual de crecimiento, con una función evolutiva también: la de llamarnos la atención a través del dolor y el sufrimiento para obligarnos a corregir y alinearnos con el camino que sigue la naturaleza, alinearnos de alguna forma con el flujo de la energía original que nos atraviesa o con el mismo destino del cual somos portadores.

Evidentemente las ideas de Hall entran dentro de lo que se llama "pseudociencia", pero decidí incluirlas en este artículo (aunque los lectores de una mentalidad estrictamente científica estarán aquí invalidando de facto lo presentado hasta ahora) como un corolario de reflexión, bajo el entendido de que en el caso de la influencia de la mente en las enfermedades y en los procesos de sanación, la ciencia ciertamente no tiene todas las repuestas y se beneficiaría de considerar las más diversas posibilidades, incluso aquellas que ponen en entredicho su paradigma dominante. De hecho, la evidencia del placebo y de la sanación mente-cuerpo plantea ya serias preguntas al modelo materialista de la ciencia, así que sigamos preguntando sobre cómo la mente afecta el cuerpo y no dejemos de lado la pregunta filosófica de por qué la mente tiene la capacidad de hacer sanar o enfermar un cuerpo. ¿Qué nos dice este "poder" sobre la naturaleza de la materia? ¿Es acaso un signo más de que la conciencia es una propiedad fundamental del universo? Y, por otro lado, reflexionemos sobre qué nos dice esto en su última consecuencia sobre la salud, ¿acaso no mueve la responsabilidad de estar o no enfermo del azar o de la genética al individuo, dueño de sus actos y pensamientos, agente más que paciente?

Fuente: https://pijamasurf.com/2016/01/la-explicacion-cientifica-de-por-que-la-mente-puede-curar-el-cuerpo/


¿El gran científico suele estar chiflado, o es lo que dicen los mediocres para consolarse?
Los grandes científicos no lo son por su locura sino, todo lo contrario, por su extraordinaria lucidez. Pero excéntricos los hay.

¿Les consideran locos porque desafían el orden y el saber establecidos?
Desafiar lo establecido es necesario para avanzar, pero lo que ha hecho progresar a la ciencia ha sido la incorporación masiva de miles de talentos en algunos momentos y, entre ellos, algunos genios.

¿Por qué?
Por la diversidad de nuevas preguntas que hacían. La diversidad es creativa.

¿En qué épocas se hizo ciencia masiva?
Durante la guerra fría, por ejemplo, la carrera armamentística exigió billones en presupuesto y movilizó miles de científicos de las dos superpotencias en conflicto.

Internet fue concebido como una red de mando sin centro para la guerra fría.
Los radares, que hoy permiten detectar el eco del big bang, se desarrollaron entonces, igual que los satélites, como armas de alta tecnología. Después hubo otros que las usaron para verificar, por ejemplo, las teorías de Einstein que hoy hacen que nuestros móviles y GPS funcionen.

¿El genio es más bien grupo de genios?
La ciencia es tanto producto de la inteligencia colectiva como de genios aislados. A veces, el desafío lo lanzan un grupo de genios, como los físicos hippies de Berkeley, el Fundamental Fysiks Group.

¿Por qué los llama hippies?
Porque lo eran. La crisis económica de 1972 y sus recortes dejaron sin trabajo a brillantes doctores en Física Teórica como ellos.

¿Qué hicieron en el paro?
Pues trabajar como nunca. Como no tenían ningún empleo del que ser despedidos, se dedicaron a pensar por libre relacionando la física y la cosmología con la contracultura.

¿Al menos se divirtieron?
Desafiaron los límites del universo y del conocimiento concibiendo la moderna teoría cuántica, al mismo tiempo que leían el Tao o exploraban la psicodelia.

La verdad es que se parecen.
Fritjof Capra escribió el fascinante El Tao de la física, y alguno experimentó con LSD, pero eso no los hizo brillantes. En conjunto, su trabajo sobre el teorema de Bell y el enlazamiento cuántico permitió el despegue de la teoría de la información cuántica.

¿Paz y amor en el equilibrio del terror?
Así es la humanidad, nuestra historia y la ciencia: el Nobel de Física Hans Bethe, por ejemplo, supo describir cómo ardían las estrellas después de haber trabajado en Los Álamos en el proyecto Manhattan, que fabricó las bombas de Hiroshima y Nagasaki.

Richard Feynman, que ahora cumpliría 100 años, también trabajó en Los Álamos.
Pero no le gustaban los aires que se daban los generales por allí. Le encantaba ponerlos en ridículo descifrando las cajas fuertes de secretos militares y abriéndolas ante todos.

También le gustaba, explica en sus memorias, hacer sus cálculos en un bar de topless.
Es más relevante su actitud ética tras su participación en la fabricación de la bomba atómica. Su reacción fue abandonar la investigación armamentística mientras otros colegas seguían involucrados en la bomba de hidrógeno.

¿Qué hizo después Feynman?
Revolucionar la física cuántica, porque para dejar atrás su investigación bélica quiso avanzar en otra dirección, pero lo paradójico es que ese trabajo se benefició, incluso sin que él se diera cuenta, de lo que había aprendido durante la Segunda Guerra Mundial.

De nuevo el bien y el mal se niegan a ser identificados por separado.
Así nos dio un mapa formidable de las partículas elementales y las fuerzas con que interactúan. Fue el primero en comprender la reactividad, una fuerza que nos retrotrae a los tiempos de la gran pionera Marie Curie.

Parece ser por su autobiografía que también tenía tiempo para divertirse.
Y mucho. A veces se concedía unas vacaciones y se iba a los carnavales de Río de Janeiro sin avisar. Pero también siguió ensanchando los límites de la física después –y eso no es nada habitual– de cumplir los 60 años.

¿Cómo lo consiguió?
Hacía lo que le daba la gana siempre y cuando se divirtiera haciéndolo. Se negaba a realizar los trabajos aburridos administrativos o de gestión para concentrarse en “perseguir el flujo del río de las ideas”.

¿Y usted también las persigue?
A mí me fascina el enlazamiento cuántico y cómo se va transformando en realidades día a día: cómo los ordenadores cuánticos pronto cambiarán el mundo.

¿Gracias a aquellos físicos hippies?
Einstein los odiaba. Algunos de esos jóvenes físicos creían que la teoría cuántica acabaría explicando el control de la mente mientras practicaban yoga o leían el Tao.

Eran jóvenes.
Y hoy lo son más que nunca, porque gobiernos y megacorporaciones se están gastando miles de millones en experimentos cuánticos que avanzan en el camino que ya intuían aquellos jóvenes físicos en paro.
Fuente: http://www.lavanguardia.com/lacontra/20180525/443809628689/fisicos-hippies-alumbraron-la-teoria-cuantica-leyendo-el-tao.html

Tenía 42 años y sufrió un infarto en el autobús. Llegó a mi hospital en coma, ya azul, sin pulso ni respiración. Lo intubamos. La enfermera le quitó la prótesis dental para conectarle el tubo...

¿Y murió?
Clínicamente estaba muerto. Pero al cabo de hora y media su corazón volvió a latir débilmente. Tras una semana abrió los ojos y la primera persona que vio fue aquella enfermera que le había intubado cuando estaba en coma.

¿Y...?
Fue la enfermera la que casi sufre un ataque entonces, porque el paciente que ella había visto muerto la saludó y le dio las gracias por haberle intubado con mimo. Y le preguntó dónde había puesto su prótesis dental...

No es la primera vez que se explican estas experiencias: túneles, luces blancas...
Pero es la primera vez que la prestigiosa The Lancet publica un estudio como el mío, que desafía nuestro concepto de conciencia.

Cuénteme.
Es el primer estudio científico prospectivo, no retrospectivo; es decir, no explicamos experiencias después de la muerte (EDM), porque ya han sido suficientemente documentadas, sino que apuntamos las causas que las producen.

Pues explique.
Estudiamos 344 casos de pacientes que habían sufrido un ataque cardiaco y estaban clínicamente muertos. Sólo 62 de ellos (el 18 por ciento) había experimentado una EDM.

No son muchos.
Precisamente por eso, no aceptamos la explicación meramente fisiológica de esas EDM. Como sabe, hay tres explicaciones médicas hoy aceptadas para justificar las EDM.

No lo sabía, pero me estoy enterando.
La primera es fisiológica: la anoxia (falta de oxígeno) en el cerebro daría lugar a alucinaciones, luces blancas y demás.

Resplandor blanco al final del túnel.
Luego hay otra teoría, la psicológica, que sostiene que esas EDM son fruto del miedo a la muerte. Y luego una tercera teoría afirma que las EDM son consecuencia de la mezcla de ano­xia y el miedo a la muerte.

¿Y usted qué cree?
Yo he demostrado que no puede ser la anoxia, pues todos los pacientes la padecen y, por tanto, todos tendrían también que experimentar una EDM. En cambio, sólo el 18 por ciento de quienes la experimentan tiene una EDM. Tampoco acepto la teoría psicológica, porque los 344 pacientes que entrevisté no tienen conciencia de haber sufrido ese miedo a la muerte.

¿Y son sinceros siempre?
Sus recuerdos son precisos, claros y muchas veces comprobables, como el de la prótesis que le explicaba. Pero no cuestione mi estudio. ¿Por qué no cuestiona nuestra idea de conciencia?

Estoy dispuesto.
Muchos médicos, cuando oyen estas historias de pacientes, prefieren atribuirlas a alucinaciones, al trauma, a lo que sea, porque cuestionan su concepto de conciencia y de muerte.

¿Y usted?
Yo ya no puedo aceptarlo tras mis 31 años de cardiólogo y de haber visto morir a cientos de pacientes y resucitar a decenas de ellos. La medicina oficial considera que la conciencia es un producto del cerebro y por lo tanto desaparece cuando desaparecen las funciones cerebrales.

Eso tiene su lógica...
¡Pero la realidad y mi experiencia lo desmienten! Estos enfermos con sus EDM demuestran que hay conciencia después de la muerte y la tenían cuando ya estaban clínicamente muertos y sin funciones cerebrales. Su percepción estaba encima de su cuerpo y fuera de él. ¡Y tuvieron experiencias ultrasensoriales comprobadas!

¿Y usted qué piensa?
Me interesa el concepto de conciencia como retransmisor de ondas, una especie de televisión que repite ondas que llegan de otro sitio. Así que, aunque el cerebro deje de funcionar, la conciencia sigue retransmitiendo.

Interesante.
Y me intriga ver cómo las experiencias después de la muerte cambian la vida de mis pacientes. ¿Sabe que el 70 por ciento de los regresados se divorciaron poco después?

¿Por qué?
Porque ya eran otras personas y su nueva personalidad no casaba con su antigua pareja. Cuando regresan de la muerte, los pacientes con una EDM ya son otras personas.

¿Por qué?
Han perdido el miedo a la muerte, pues han estado allí y saben que no pasa nada, que de algún modo siguen estando en alguna parte. Y eso les cambia su manera de vivir.

Pero no son ellos ya...
¡Por ahí va usted bien! Ahora siga pensando conmigo...

Lo intentaré.
¿Cómo es posible que cambiemos nuestro cuerpo hasta la última célula unas 50 veces en 80 años –si es que llegamos a vivirlos– y sigamos siendo nosotros?

¿Aún somos nosotros?
Siga haciéndose preguntas. ¿Está la conciencia ligada a nuestro yo o puede ir más allá? Está claro que puede ir más allá de la muerte. Lo hemos demostrado.

Doctor, no sé si yo quiero ir más allá.
Ese es el problema de muchos humanos y, no crea, también de muchos médicos.

¿Y usted?
A mí, este estudio me ha cambiado la vida porque, si no temes la muerte, cambias tu vida.
Fuente: http://www.lavanguardia.com/lacontra/20180520/443704351764/hay-conciencia-despues-de-la-muerte.html


Un estilo de vida sedentario se relaciona directamente con el deterioro de las fibras nerviosas cerebrales, lo que puede generar declive cognitivo y perdida de memoria, dos síntomas característicos de la demencia.

La investigación, disponible en la revista académica Journal of Alzheimer´s Disease, se concentró en estudiar cómo el sedentarismo afecta el tejido cerebral conocido como materia blanca, la cual está compuesta por millones de fibras nerviosas que se utilizan para la comunicación neuronal a través del cerebro.

Para ello registraron a 81 pacientes mayores que estaban en riesgo y que presentaban signos tempranos de perdida de memoria o deficits cognitivos moderados. Para establecer una correlación entre el estado físico, la salud cerebral y la cognición, los investigadores les aplicaron pruebas cardiorrespiratorias (en vez de solo preguntarles si hacían o no ejercicio físico); incluyeron imágenes cerebrales para conocer la funcionalidad de la materia blanca de cada sujeto; y para conocer la capacidad cognitiva utilizaron una serie de tests cognitivos estandarizados.

“Esta investigación apoya la hipótesis que mejorar la condición física de las personas mejora también la salud del cerebro y reduce el proceso de envejecimiento” dijo el Dr. Kan Ding, neurológico y coautor del estudio.

Ahora sabemos con mayor precisión el devastador efecto que tiene una vida sedentaria sobre la salud cerebral, pero todavía falta mucho por estudiar. Necesitamos saber qué nivel (dosis) físico es necesario para reducir los efectos de la demencia y a qué edad debemos intervenir antes de que sea muy tarde.


Referencia al estudio original: Kan Ding, Takashi Tarumi, David C. Zhu, Benjamin Y. Tseng, Binu P. Thomas, Marcel Turner, Justin Repshas, Diana R. Kerwin, Kyle B. Womack, Hanzhang Lu, C. Munro Cullum, Rong Zhang. Cardiorespiratory Fitness and White Matter Neuronal Fiber Integrity in Mild Cognitive Impairment. Journal of Alzheimer’s Disease, 2017; 61 (2): 729 DOI: 10.3233/JAD-170415 https://www.psyciencia.com/sedentarismo-cerebro-riesgo-demencia/





SAN DIEGO.- El Hospital naval en Balboa comenzó a entrenar a sus pacientes en clases de meditación, yoga y atención plena o mindfulness.

La armada quiere promover entre los pacientes una reducción de la tensión nerviosa, el dolor físico y elevar la calidad de vida, no sólo relacionada con su desempeño como militares.

Los cursos duran entre nueve y diez semanas y se usan para rehabilitación inicialmente.

También en la base naval de Camp Pendleton se enseña ahora meditación y atención plena. Ambas son costumbres que practican principalmente los budistas, y son disciplinas que se pueden practicar sin ninguna connotación religiosa.
Fuente: http://www.unimexicali.com/noticias/sandiego/363451/aumenta-la-practica-de-meditacion-entre-militares-en-san-diego.html -Uniradio San Diego


MEXICALI.- El estrés juega un papel importante en nuestras vidas, desde los orígenes nos ha servido como medio de supervivencia, ayudándonos a luchar o escapar de los peligros. Hoy en día, ya no requerimos del estrés de la misma manera pero ha quedado en la memoria celular de nuestro cuerpo, y cuando se presenta por mucho tiempo, comienzan a presentarse los problemas.

La experta en terapia holística y ‘Mindfulness’, Flor Valle López, participó en una charla en CETYS Universidad gracias al programa "Si a la vida" a cargo del Departamento de Vida Estudiantil del campus Mexicali. En su intervención, la invitada dijo que hay estrés en todo el mundo y en todos lados, no precisamente en estudiantes o empleados de grandes empresas.

“Para bien o para mal hemos sido formados de esa manera, el estrés lo que hace es que estemos preparados para subsistir, a nuestro cerebro no le interesa que seamos felices sino que sobrevivamos. Lo importante aquí es revisar cómo estamos dirigiendo nuestra vida; la percepción de las cosas; aceptar que vivimos momentos difíciles; hacer ejercicio; practicar técnicas de relajación; y cuidar los pensamientos”, mencionó.

Valle López aseguró que más del 75% de las visitas al médico tienen alguna relación con el estrés, presentándose éste con síntomas de dolor de cabeza, estómago, falta de sueño, enojo, ira, agotamiento, así como problemas sociales que impiden relacionarnos con los demás. El estar estresado por periodos prolongados deriva en un estado de ansiedad que, si no se controla, puede provocar un trastorno generalizado.

A pesar de los efectos negativos de un mal uso del estrés, Flor Valle comentó que nos sirve para impulsarnos y motivarnos en los desafíos de la vida diaria, en donde nuestros pensamientos son un factor clave para vivir mejor.

El método ‘Mindfulness’ es la intencionalidad de estar atento, ordenar a tu cerebro a prestar atención con mucha más calidad, donde es posible darse cuenta de lo que sucede a nuestro alrededor, en nuestro interior y en nuestro cuerpo físico.

“La idea es que podamos darnos un momento para reflexionar y aceptar nuestros pensamientos y a la vez dejarlos ir, es importante reconocer que sólo el 30% de lo que pasa por nuestra mente es verdad, el resto lo inventamos. Nosotros no somos nuestros pensamientos y para lograrlo hay que dejarlos de lado para que descanse nuestra mente. La premisa para recordar es que ‘no es la situación, es cómo yo tomo la situación’”, agregó.

Por su parte, Dana Fonseca, directora de Asuntos Estudiantiles en campus Mexicali, agradeció la charla de Flor Valle para que los estudiantes y maestros pudieran conocer más herramientas para el cuidado de su salud.
Fuente: http://www.unimexicali.com/noticias/bajacalifornia/521157/75-de-las-visitas-al-medico-estan-relacionadas-con-el-estres-experta.html


Un lejano quasar, a más de diez mil millones de años luz, ha servido para iluminar la "telaraña cósmica" S. Cantalupo, UC Santa Cruz












Un lejano quasar, a más de diez mil millones de años luz de nosotros, recién descubierto por astrónomos de la Universidad de California, ha servido para iluminar, como si de una gran linterna espacial se tratara, un fragmento de la vasta red de filamentos de materia que conectan las galaxias entre sí como una gran "telaraña cósmica". Es la primera vez que se consigue visualizar una parte de esta estructura, predicha por las teorías cosmológicas actuales pero nunca observada hasta ahora. El hallazgo se publica hoy en Nature.

Utilizando el Telescopio de diez metros Keck I, en Hawaii, Los investigadores lograron detectar una enorme, larga y brillante nebulosa de gas extendiéndose más de dos millones de años luz en el espacio intergaláctico.

Se trata de un objeto excepcional -afirma Sebastiano Cantalupo, astrónomo de la Universidad de Santa Cruz y autor principal del artículo- . Es grande, por lo menos el doble de cualquier nebulosa detectada hasta ahora, y se extiende mucho más allá del ambiente galáctico en el que se encuentra el quasar.
El modelo cosmológico estandar, que describe la estructura y formación del Universo, predice que las galaxias están "incrustadas" en una especie de "telaraña cósmica" de materia, la mayor parte de la cual (un 84%), además, resulta imposible de ver porque está hecha de materia oscura.

Dicha telaraña aparece en las simulaciones informáticas de la evolución y estructura del Universo, que muestran la distribución de la materia (ordinaria y oscura) a escalas muy grandes, y que incluyen tanto los halos de materia oscura en cuyo interior se forman las propias galaxias como la telaraña cósmica de filamentos que las conecta entre sí. La fuerza de la gravedad obliga a la materia ordinaria, la que sí podemos ver, a seguir la distribución de la materia oscura, de forma que los científicos llevan mucho tiempo intentando localizar un patrón de distribución que se parezca al que se ve en las simulaciones con materia oscura.

La "telaraña cósmica"A. Klypin and J. Primack; Inset: S. Cantalupo

Hasta ahora, sin embargo, nadie había conseguido visualizar uno de estos filamentos. Es cierto que se habían detectado con anterioridad nubes de gas intergaláctico, pero nunca se había podido ver la forma en que éstas se distribuyen en el espacio. En este estudio, sin embargo, los científicos han tenido un aliado excepcional: Un quasar, un núcleo muy activo de algunas galaxias, cuya intensa radiación hace que el hidrógeno de la nube de gas se vuelva fluorescente y brille.

Este quasar -explica J. Xavier Prochaska, coautor del estudio- está iluminando el gas a escalas que van mucho más allá de cualquier otra cosa que hayamos visto hasta ahora, dándonos el primer retrato de los filamentos de materia que se extienden entre galaxias. Lo cual nos ha proporcionado una visión excelente de la estructura general de nuestro Universo.
El hidrógeno iluminado por el quasar emite un tipo de luz ultravioleta conocida como "radiación Lyman alpha". Pero la distancia a la que se encuentra el quasar es tan grande (diez mil millones de años luz) que la luz emitida se ha "estirado" debido a la expansión del Universo, pasando de una longitud de onda invisible a una sombra violeta visible y, por lo tanto, capaz de ser detectada por el Keck. Conociendo la distancia a la que se encuentra el quasar, los astrónomos calcularon la longitud de onda de la radiación Lyman alpha detectada y construyeron un filtro especial para que el espectrómetro del telescopio pudiera obtener imágenes en esa longitud de onda.
Hemos estudiado otros quasares de esta forma sin detectar ningún filamento de gas -explica Cantalupo-. La luz del quasar es como el haz de una linterna, y en esta ocasión hemos tenido la suerte de que esa linterna estaba apuntando justo hacia la nebulosa y haciendo que su gas brillara. Creemos que se trata de una parte de un filamento que puede ser mucho más largo, pero del cual sólo podemos ver la parte que está iluminada por el haz de luz del quasar.
Galaxias oscuras
Un quasar es una clase de núcleo galáctico activo que emite una intensa radiación alimentada por el agujero negro supermasivo que hay en el centro de la galaxia. En ateriores intentos de buscar filamentos extragalácticos de gas iluminados por quasares, Cantalupo y otros astrónomos lograron descubrir las primeras "galaxias oscuras", los densos "nudos" de gas de la telaraña cósmica, donde los filamentos se encuentran. Estas galaxias oscuras se llaman así porque no tienen estrellas. Se cree que son demasiado pequeñas, o demasiado jóvenes, para formarlas.

Las galaxias oscuras -afirma Cantalupo- son nubes de gas mucho más densas y pequeñas que otras partes de la telaraña cósmica. En la imagen que hemos obtenido, también pueden verse galaxias oscuras, además del filamento, mucho más difuso y extenso.
Los investigadores creen que la cantidad de gas de la nebulosa es por lo menos diez veces superior a la que predicen las simulaciones. "Pensamos que puede haber más gas dentro de la telaraña cósmica del que predicen las simulaciones -asegura Cantalupo-. Nuestras observaciones están desafiando lo que sabíamos sobre el gas intergaláctico y proporcionándonos un nuevo laboratorio en el que probar y afinar nuestros modelos".Fuente: http://www.abc.es/ciencia/20140120/abci-primera-imagen-telarana-cosmica-201401201019.html



Si el Buda estuviera vivo hoy, probablemente no diría: ve a meditar. diría: arregla tu sociedad para que haya menos sufrimiento en ella.

En los últimos años, el mainstream del Mindfulness ha asaltado a diferentes áreas de la salud en general: desde sitios de meditación y yoga, hasta en clínicas psicológicas o de medicina alternativa. Y si bien se ha demostrado la vasta lista de beneficios de la meditación mindfulness, es verdad que en muchas ocasiones se utiliza como una vía de evasión a los problemas que la sociedad se enfrenta en la actualidad.

En palabras de Dokushô Villalba, maestro zen en el Monasterio Zen Luz Serena, en España, “Aquí estamos, en las ruinas de la modernidad. El fascismo emerge mientras la economía global se estanca. Esto significa un dolor muy real para millones, miles de millones de seres humanos reales. Y, ¿qué hacemos? ¿Meditar? Si el Buda estuviera vivo hoy, probablemente no diría: ve a meditar. Diría: arregla tu sociedad para que haya menos sufrimiento en ella.”

No se trata entonces de utilizar la meditación como un sustituto del compromiso social: “el objetivo no es darle la espalda a nuestros vecinos y compañeros. Si sólo fuera eso, entonces es mejor no meditar en absoluto. Porque si hacemos eso, no estamos realmente meditando.” Y es que el cuidado intra e interpersonal van de la mano: uno no puede existir sin el otro; por tanto al cuidarse a sí, cuida al otro, y viceversa. No obstante, de acuerdo con Villalba, se están “usando técnicas de meditación para fines equivocados: para escapar, huir, embotar el dolor. Esto es como meterse heroína espiritual.”

Debido al colapso del capitalismo y el auge del mindfulness, éste último se ha convertido en un antídoto perfecto, en “la máxima respuesta estadounidense al capitalismo agresivamente cruel.” En vez de enfrentar o rebelarse ante la ruptura y fracaso de los gobiernos, institutos, líderes, uno se va a meditar porque se ha dicho que “uno es responsable de su propio dolor y no se debería sentir dolor” y si por cuestiones de la vida aún se siente, lo mejor es adormecerlo, escapar de él, sepultarlo con las técnicas de meditación. ¿Y qué mejor manera que hacerlo de forma casi gratuita?:

¿Cuál es el medicamento más barato y efectivo que existe? La terapia real cuesta dinero. Las drogas reales tienen efectos secundarios. El capital quiere eficiencia pura. Máximo beneficios sin costo alguno. La meditación es la droga perfecta para que el capitalismo termine la mórbida tarea de devorarse a sí mismo.

[Es como cuando te rompen el corazón] ¿Qué haces después, con un corazón roto? Encuentras el medicamento más barato que puedas.

Desgraciadamente esta tendencia va en sentido contrario con el verdadero propósito de la meditación; pues ésta no se enfoca en enterrar el dolor, la injusticia o la crueldad, sino en prevenirlos para reducir la incidencia de sus consecuencias. El mainstream del Mindfulness es todo lo contrario: “no previene la crueldad. Más bien la excusa, la justifica, la sanciona. La heroína espiritual sólo es realmente necesaria cuando se lucha en una guerra tan salvaje que el horror cotidiano debe ser anestesiado.” Es así que uno aprende a vivir con lo que Villalba llama “lacras morales”, tanto de uno como de otros; y si son insoportables, entonces se aprende a “desprenderse de ellas, adormeciendo el dolor.” Sin embargo, y lo que en realidad está pasando, es que la crueldad continúe siendo excusada, justificada, permitida y maximizada.

Si realmente se desea meditar es importante tomar en consideración lo que está sucediendo en nuestro entorno y así entrar en contacto con el verdadero yo –“el yo en ti y el tú en mí. Este es el puro ser. La materia primera de la existencia.”–. Para hacerlo, Villalba recomienda lo siguiente:

Para llegar ahí, debes desarrollar la conciencia de la conciencia. Verte a ti mismo viendo. Esto significa que tu ojo interno se vuelve hacia adentro y entonces ves el universo reflejado en tu alma. Una vez que tienes un atisbo de este giro, de repente te das cuenta de que tú eres la primera víctima de toda la crueldad y la violencia que has generado. A esto se le llama karma. Y entonces te das cuenta de por qué la felicidad surge cuando te encuentras a ti mismo en los demás, y a los demás en ti mismo. Así es como es la realidad. La felicidad consiste en vivir esto aunque sea un solo instante. En este punto es cuando entiendes la que es realmente la más grande de todas las leyes universales: estoy en ti, tú estás en mí. Por lo tanto, nunca debes hacer daño a los demás. Tu acción solo debería aportar luz. Entonces, y solo entonces, puedes sentirte satisfecho, porque estás en armonía con la verdadera existencia.

Es ahora cuando te encuentras realmente en el aquí y ahora. Antes estabas perdido en la ilusión, el engaño, la autodestrucción, la ignorancia.

Fuente: https://pijamasurf.com/2018/04/por_que_el_mindfulness_se_ha_convertido_en_la_nueva_heroina_espiritual/


La práctica de mindfulness es, en realidad, una adaptación de la meditación budista.

La práctica de mindfulness nos ofrece efectivas técnicas para reducir la sobrecarga que nos producen nuestros miedos y proyecciones mentales, ayudándonos a vivir más anclados en el presente y a atender la realidad momento a momento. Sin embargo no es una forma de control del pensamiento, tal y como cree mucha gente.

El pensamiento cumple una función fundamental en nuestra supervivencia, qué duda cabe. No es posible eliminarlo, ¡ni conviene! Es responsable de organizar las tareas prácticas de nuestra realidad, sin las que no podríamos sobrevivir. Además, si sabemos dirigir nuestras ideas hacia lugares positivos y coherentes, el pensamiento nos permite imaginar y diseñar los logros a los que todos aspiramos. También nos permite deleitarnos en el mundo intelectual cuando está bien elaborado, alimentando nuestro goce en las ideas. Nuestro intelecto es un regalo fascinante si sabemos cultivarlo con medida, pero esa armonía no es fácil de conseguir?

Por suerte o desgracia, nuestra mente pensante posee un apetito desmedido, quiere crecer y expandirse. Y aunque ese apetito es responsable de las maravillosas creaciones y avances de la humanidad, tiende a sobrecargarnos: llega un momento en que nos domina y ya no podemos dejar de pensar, lo que afecta nuestro sueño, descanso y salud. Lo cierto es que nuestra prodigiosa mente está destruyendo el planeta, no se puede negar a estas alturas, y a menor escala (pero equivalente) el pensamiento daña nuestro cuerpo cuando se dispara y nos desconecta de nuestra realidad física.

Reducir el automatismo naval
La práctica de mindfulness (también llamada Atención Plena) es una disciplina que puede ayudarnos a reducir el automatismo mental, pues nos invita a observar el presente momento a momento. Por medio de una serie de sencillas técnicas contemplativas (que sin embargo hay que poner en práctica con constancia, es decir requieren disciplina) es posible hacerse consciente del imparable tren al que nos somete el pensamiento. Al aprender a dirigir la atención hacia el cuerpo y la realidad circundante, la mejora en nuestra calidad de vida no tarda en apreciarse.

Divulgada por los más prestigiosos departamentos de neurociencia de Estados Unidos, la práctica de mindfulness es, en realidad, una adaptación de la meditación budista. Esta disciplina milenaria ha sido secularizada y desligada de su contexto religioso porque se ha demostrado científicamente que transforma nuestro cerebro, reduce el estrés, desarrolla la concentración y nos vuelve más compasivos, es decir cumple una función absolutamente necesaria en nuestra estresante sociedad. Se habla mucho de esta técnica, últimamente está en boca de todos, pero existen muchos malentendidos al respecto: desde luego dista mucho de ser una forma de control del pensamiento y tampoco es una forma de relajación, como mucha gente piensa.

La práctica de mindfulness no consiste en dejar de pensar ni en controlar o vaciar la mente. Hay días en que al sentarnos a meditar resultará incluso desagradable hacernos conscientes de todo el ruido que nos acompaña, que está teniendo lugar en nuestro interior. El sentido de la práctica es que desarrollemos la atención plena al presente, no busca que nos desconectarnos de la realidad, ¡todo lo contrario! Se trata de que aprendamos a atender nuestras tareas y metas únicamente a medida que nos piden atención, momento a momento, para poder disfrutar de la realidad circundante y sentir nuestro cuerpo el resto del tiempo. Hay una gran diferencia entre preocuparse y ocuparse, dicen los sabios, y en esa crucial diferencia reside la clave de nuestra felicidad.
Lissi Sánchez es experta en mindfulness. Imparte un programa para principiantes en Sta. Gertrudis a partir de finales de abril. Información: www.elartedelarealidad.com
http://www.diariodeibiza.es/pitiuses-balears/2018/04/15/mindfulness-forma-atencion-control/982310.html


España se encuentra entre los mayores consumidores mundiales del fármaco 'estrella', el metilfenidato, una droga administrada a menores a los que se ha diagnosticado el conocido Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad.

Por Juan Pundik


Julio. 12 años. Tiene una situación familiar y social muy difícil, con una madre en paro y que ha sido desahuciada de su casa por no poder pagar la hipoteca. Apenas tiene contacto con su padre. Tiene dificultades en el colegio para seguir el ritmo de los demás niños y ya ha sido etiquetado como problemático.


  • María. 8 años. Ha sufrido recientemente el divorcio de sus padres. Es muy inteligente y saca buenas notas en el colegio, pero es inquieta y no hace caso a los profesores y les reta y contesta a veces.

  • Eduardo. Es un niño adoptado. En su país de origen pasó situaciones de extrema dificultad. No se concentra en los estudios.

  • Laura. 7 años. Es una niña que vive en su mundo, un poco desconectada y no atiende en las clases. Sus padres apenas tienen tiempo para ayudarla en los estudios y se va quedando rezagada.
  • Pedro. 9 años. Sufrió un cambio de colegio y de barrio el último año y no se adaptó a su nuevo ambiente. Sufrió acoso escolar y fue marginado por sus compañeros. En el anterior colegio no tenía problemas.

Estos son algunos de los ejemplos de niños y niñas que han sido diagnosticados con Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH). Algunos padres y madres se han negado a medicarles, pero otros sí han aceptado ante la recomendación de médicos, profesores y psiquiatras.

El chantaje sobre las consecuencias que puede tener no acceder a medicar a los niños es muy amplio y abarca desde las posibles consecuencias en la salud de los menores, al fracaso escolar, y a no tener acceso a ningún tipo de ayudas que si tendría si acepta pasar por el aro.

El vídeo-documental ¿Estás atento?, la otra cara el TDAH, de 45 minutos de duración, fue presentado recientemente por Humanistas de Carabanchel y en él, médicos e investigadores cuestionan la existencia del trastorno, la validez de esta forma de diagnóstico y su tratamiento farmacológico. Muchos colectivos, psiquiatras, psicólogos, etc. coinciden en señalar que los síntomas que caracterizan el TDAH muy posiblemente pueden deberse a las circunstancias sociales y personales de los sujetos que los padecen, y que deberían revisarse los protocolos por los que se prescribe el consumo de psicofármacos a la población infantil. Asimismo, alertan de que los psicofármacos no curan los trastornos, solo enmascaran los síntomas y que los efectos secundarios de los medicamentos a largo plazo son muy perjudiciales.

El padre que se negó a medicar a su hijo
Un padre relató cómo su hijo fue diagnosticado y cómo a lo largo de su trayectoria escolar, le amenazaron con las terribles consecuencias que su hijo sufriría si no accedía a medicarlo, a lo que decidió negarse. El padre relató que siempre tuvo que pelear con la duda y el temor sobre si habría hecho lo correcto. Años después, su hijo, ya un adolescente que estudia en el instituto, es un chico normal que no ha tenido mayores problemas que los de cualquier otro chico de su edad. Esta ha sido una constante que muchas madres y padres han comentado en diversas presentaciones del documental.

"El chantaje sobre las consecuencias que puede tener no acceder a medicar a los niños es muy amplio y abarca desde las posibles consecuencias en la salud de los menores, al fracaso escolar, y a no tener acceso a ningún tipo de ayudas que si tendría si aceptara pasar por el aro".

Psiquiatras americanos, los padres del TDAH
A mediados de los años 60 un grupo de psiquiatras americanos empiezan a incluir nuevas "enfermedades" en su manual de trastornos mentales (DSM). Una de ellas es el TDAH, que fue definido como "trastorno" específico de la infancia. El diagnóstico se suele realizar al comenzar la educación primaria, cuando aparecen problemas en el rendimiento escolar (deberes incompletos, poco organizados y con errores), el niño se distrae fácilmente, habla impulsivamente, responde antes de acabar la pregunta, y se observa disfunción social (conducta desadaptada en el aula, dificultades para aceptar las normas, agresividad, interrumpe y se entromete en todo, etc.).

Hacia 1980 se inicia un crecimiento sostenido de diagnósticos que adquiere carácter de incontrolable epidemia global a fines de siglo. Anteriormente a niños inatentos, inconsecuentes y muy movidos, particularmente si había dificultades específicas del aprendizaje como la dislexia, se les atribuía un "daño cerebral mínimo" (minimal brain damage) o "hiperactividad", cuya frecuencia era baja.

Los psiquiatras calcularon que un porcentaje entre el 5 y el 15% de la población infantil padece TDAH y hoy día, uno de cada ocho niños estadounidenses toma metilfenidato, el fármaco más utilizado para tratar el TDAH.

Según datos del Centro de Control de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos, una de las instituciones sanitarias estadounidenses más grandes, se ha diagnosticado con TDAH al 15% de los chicos que están en colegios e institutos y el número de niños con medicación para el trastorno se ha disparado hasta los 3,5 millones, en comparación con los 600.000 que había en 1990, el 80% de ellos son latinos, negros y chicanos, y que su expansión comenzó en los barrios más conflictivos como Harlem, Bronx, etc.

En España ha sucedido una situación similar, entre los años 1992 y 2001 el uso del metilfenidato se ha multiplicado por seis (Criado et al., 2003)21, un incremento inferior al experimentado en Estados Unidos. Ha vuelto a dispararse en 2004 coincidiendo con la comercialización del metilfenidato en liberación prolongada, el fármaco "estrella". Hoy nos encontramos entre los mayores consumidores mundiales de esta droga y en crecimiento exponencial.

Opinión del psiquiatra español Mariano Almudévar
"El TDAH ha sido y es objeto de controversia pública en la sociedad angloamericana. Hay neurólogos (Baughman) y psiquiatras (Breggin) que llevan muchos años diciendo que es una falacia; otros piensan que es un cajón de sastre en el que se incluyen un número de conductas problemáticas y bajos rendimientos escolares, o simplemente niños "trasto" o despistados. Detrás del diagnóstico puede haber desde chavales inteligentes y curiosos que se aburren con las rutinas homogeneizadas del aula, a otros con dificultades específicas del aprendizaje; desde la expresión en el escenario es- colar de situaciones familiares complicadas o negligentes hasta aquellas en la que el niño no llega a las expectativas de los padres; desde maestros que por una razón u otra necesitan una tranquilidad regimentada en el aula, hasta psicólogos con escasa o nula conciencia de la diversidad o variabilidad en el ritmo del desarrollo humano. Solo una minoría de diagnosticados muestra hiperactividad en sesiones clínicas y a pesar de ser el más ampliamente estudiado de los trastornos psiquiátricos de la infancia, su diagnóstico se hace sobre la base de quejas y observaciones de maestros, a veces bajo amenazas de sanciones, y su frecuencia y la polémica siguen creciendo".

Para defendernos de la corrupta e invasiva industria farmacéutica reenvía este correo y envía tu adhesión a: plataformaicmi@comunicar.e.telefonica.net
Plataforma Internacional contra la Medicalización de la Infancia. Ecoportal.net


Fuente: http://www.nuevatribuna.es/ - https://www.ecoportal.net/temas-especiales/salud/psicofarmacos-para-ninos-tendencia-en-alza-los-doctores-estan-locos/



Durante más de 40 años la medicina y la psicología han venido utilizando las técnicas de mindfulness como una forma de atender a problemáticas de salud específicas de algunas personas, entre las cuales el dolor crónico, el estrés, la ansiedad y algunos síntomas depresivos son los principales. Protocolos grupales y distintas intervenciones se han ido sumando para darle especificidad y efectividad a estas prácticas.
Pero otro uso fundamental del mindfulness como una práctica contemplativa en el mundo occidental es el del cultivo del bienestar a través del desarrollo de la atención concentrativa y de apertura, la aceptación, la ecuanimidad, mente de principiante y compasión. Hemos descubierto en estas tierras que el cuidado de la salud y el entrenamiento sostenido de nuestro cerebro a través de la atención plena es un camino fructífero, y a eso la ciencia también lo está midiendo.
Meditadores de larga data y…nosotros
En mi libro recientemente editado “Mindfulness, la Meditación Científica”, de editorial Paidós, justamente hablo de este tema: las personas que han meditado más de 10.000 horas presentan cambios importantes en sus cerebros, en áreas relacionadas con la atención (corteza cingulada), la empatía y compasión (áreas frontales), interocepción (ínsula), entre otras. Estas personas han engrosado la corteza cerebral con la práctica contemplativa durante muchos años. Por lo tanto, tienen lo que podemos llamar “cerebros mindful”. Matthieu Ricard, un occidental que se dedicó a la vida monasterial tibetana/budista, es uno de los sujetos que prestaron su cerebro para que fuera investigado.
Pero en la obra también menciono que personas como nosotros, que no tenemos esa contracción a meditar tan arraigado (¡entre otras cosas porque no nos da el tiempo!), podemos encontrar cambios en nuestro cerebro con prácticas durante menos tiempo y producir mejorías en nuestra calidad de vida.
El libro abre con la historia de Marcelo, médico que hizo un programa con nosotros a partir de su estrés y las migrañas que solía padecer, y relata cómo en un par de años produjo cambios importantes en su salud a partir de una práctica diaria y regular en su hogar, que se extendía a su vida cotidiana.
Marcelo se levanta temprano y silenciosamente de su cama. Son las seis de la mañana de un día lunes. Se dirige al baño y se da una ducha lenta, sentida, no solo una mojadura de cuerpo. Le lleva unos diez minutos. Luego se seca, se afeita y se dispone a buscar, en el placard de su pequeña hija, en la otra pieza, su colchoneta y su almohadón para meditar. Son las seis y treinta ahora.
La gran ciudad todavía no despierta. Yace recostada como un gigante que da ronquidos y sacudones de cuerpo cada tanto. Marcelo comienza una práctica de veinte minutos de ejercicios de un yoga muy consciente, liberando tensiones en zonas donde normalmente suelen acumularse, como hombros y espalda. Luego toma el almohadón (zafu) y se sienta sobre él. Muchos pensamientos llegan a su mente mientras hace esa transición: tiene que preparar el informe de un paciente del hospital que puede demandarlos por mala praxis a pesar de que él considera que su equipo procedió de la manera más profesional dadas las circunstancias (no le ocurrió nunca antes tener que defenderse de una demanda de ese tipo), también recuerda que hoy vencen las expensas, aunque a eso lo tiene agendado en el móvil. Por último, recuerda que apenas deje a su niña en la sala del jardín, tiene que pasar por dirección (sin que la maestra se entere) para terminar de organizar la compra de un regalo que todos los padres le están preparando. Pero también se da cuenta que tendrá tiempo para pensar en todo eso luego. Este es el momento de deshollinar de preocupaciones y problemas su mente, de limpiarla de deseos, temores y dudas y de afinarla como a un instrumento sensible para la jornada que viene.
Se acomoda, se siente desde la cabeza a los pies, inhala y exhala, y siente que ingresa a un universo de conciencia plena.
Hace cinco años que comenzó su revolución. Cinco años desde que decidió abandonar el sufrimiento cotidiano de lo inalcanzable, lo inevitable, aquello que no podemos cambiar y que constituye nuestra neurosis moderna.
El programa MBSR
El programa de Jon Kabat-Zinn, con cuarenta años de experiencia en el mundo, es el tomado como referencia para las investigaciones científicas. Recordemos que el mindfulness es el único entrenamiento en meditación que tiene reportes más o menos robustos en el ámbito de la ciencia.
En el transcurso de nuestra obra vamos desarrollando el proceso de un grupo en nuestra institución, sesión por sesión (son ocho en total) más la jornada intensiva de un día sábado, y ficcionando un grupo que, por supuesto, se parece mucho a los grupos que nosotros hemos tenido. Allí, personas más jóvenes o más grandes, mujeres y hombres solos, casados, profesionales o trabajadores sin título, se debaten con el que es el signo de nuestros tiempos: el estrés. E intentan, a partir de las herramientas que van incorporando, ser más felices, aumentar niveles de bienestar y de satisfacción en sus vidas.
De alguna manera van produciendo, con las prácticas guiadas en sus hogares y el cultivo de la atención plena en el día a día, lo que llamo “La revolución de la Mente”. Así la describo en algunas frases:
  • La revolución es silenciosa. Lenta, progresiva y constante. De adentro hacia afuera. Primero impacta en la mente, el cuerpo y el cerebro y luego en las demás personas y seres del universo.
  • La revolución es pacífica pero insidiosa. Duele pero sana. Silencia el alma pero la libera. La revolución no es exhibicionista pero todos la ven tarde o temprano.
  • La revolución es un proceso individual, aunque conmocione sistemas como la familia, el trabajo, el club. Y transforma el cerebro: estimula encendidos neuronales en algunas zonas e inhibe otros a partir de un simple acto cotidiano, estar conciente.
  • La revolución no tiene fecha de inicio. Está desde siempre latente, agazapada, a la espera de un despertar súbito. La chispa es una intención profunda de producir un cambio, de ser feliz.
  • Una vez iniciada, sacude los cimientos de nuestra personalidad, es un cambio de paradigma: nos hace sentir que hay algo que no va más y necesitamos derribarlo. Nuestras creencias, pensamientos y emociones se ven desafiadas por un anhelo de bienestar que empuja. Algo nuevo brota.
  • La revolución de la mente está en vos. Decidirte y tomar las herramientas es cuestión de un instante, pero utilizarlas para tallarte y darte forma como un ser humano completo es trabajo de toda la vida.


  • *Martín Reynoso es psicólogo, coordinador de Mindfulness en INECO y autor de Mindfulness, la meditación científica.
    https://www.clarin.com/buena-vida/meditacion-cientifica-sirve_0_Sk0syEI-f.html