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¿El gran científico suele estar chiflado, o es lo que dicen los mediocres para consolarse?
Los grandes científicos no lo son por su locura sino, todo lo contrario, por su extraordinaria lucidez. Pero excéntricos los hay.

¿Les consideran locos porque desafían el orden y el saber establecidos?
Desafiar lo establecido es necesario para avanzar, pero lo que ha hecho progresar a la ciencia ha sido la incorporación masiva de miles de talentos en algunos momentos y, entre ellos, algunos genios.

¿Por qué?
Por la diversidad de nuevas preguntas que hacían. La diversidad es creativa.

¿En qué épocas se hizo ciencia masiva?
Durante la guerra fría, por ejemplo, la carrera armamentística exigió billones en presupuesto y movilizó miles de científicos de las dos superpotencias en conflicto.

Internet fue concebido como una red de mando sin centro para la guerra fría.
Los radares, que hoy permiten detectar el eco del big bang, se desarrollaron entonces, igual que los satélites, como armas de alta tecnología. Después hubo otros que las usaron para verificar, por ejemplo, las teorías de Einstein que hoy hacen que nuestros móviles y GPS funcionen.

¿El genio es más bien grupo de genios?
La ciencia es tanto producto de la inteligencia colectiva como de genios aislados. A veces, el desafío lo lanzan un grupo de genios, como los físicos hippies de Berkeley, el Fundamental Fysiks Group.

¿Por qué los llama hippies?
Porque lo eran. La crisis económica de 1972 y sus recortes dejaron sin trabajo a brillantes doctores en Física Teórica como ellos.

¿Qué hicieron en el paro?
Pues trabajar como nunca. Como no tenían ningún empleo del que ser despedidos, se dedicaron a pensar por libre relacionando la física y la cosmología con la contracultura.

¿Al menos se divirtieron?
Desafiaron los límites del universo y del conocimiento concibiendo la moderna teoría cuántica, al mismo tiempo que leían el Tao o exploraban la psicodelia.

La verdad es que se parecen.
Fritjof Capra escribió el fascinante El Tao de la física, y alguno experimentó con LSD, pero eso no los hizo brillantes. En conjunto, su trabajo sobre el teorema de Bell y el enlazamiento cuántico permitió el despegue de la teoría de la información cuántica.

¿Paz y amor en el equilibrio del terror?
Así es la humanidad, nuestra historia y la ciencia: el Nobel de Física Hans Bethe, por ejemplo, supo describir cómo ardían las estrellas después de haber trabajado en Los Álamos en el proyecto Manhattan, que fabricó las bombas de Hiroshima y Nagasaki.

Richard Feynman, que ahora cumpliría 100 años, también trabajó en Los Álamos.
Pero no le gustaban los aires que se daban los generales por allí. Le encantaba ponerlos en ridículo descifrando las cajas fuertes de secretos militares y abriéndolas ante todos.

También le gustaba, explica en sus memorias, hacer sus cálculos en un bar de topless.
Es más relevante su actitud ética tras su participación en la fabricación de la bomba atómica. Su reacción fue abandonar la investigación armamentística mientras otros colegas seguían involucrados en la bomba de hidrógeno.

¿Qué hizo después Feynman?
Revolucionar la física cuántica, porque para dejar atrás su investigación bélica quiso avanzar en otra dirección, pero lo paradójico es que ese trabajo se benefició, incluso sin que él se diera cuenta, de lo que había aprendido durante la Segunda Guerra Mundial.

De nuevo el bien y el mal se niegan a ser identificados por separado.
Así nos dio un mapa formidable de las partículas elementales y las fuerzas con que interactúan. Fue el primero en comprender la reactividad, una fuerza que nos retrotrae a los tiempos de la gran pionera Marie Curie.

Parece ser por su autobiografía que también tenía tiempo para divertirse.
Y mucho. A veces se concedía unas vacaciones y se iba a los carnavales de Río de Janeiro sin avisar. Pero también siguió ensanchando los límites de la física después –y eso no es nada habitual– de cumplir los 60 años.

¿Cómo lo consiguió?
Hacía lo que le daba la gana siempre y cuando se divirtiera haciéndolo. Se negaba a realizar los trabajos aburridos administrativos o de gestión para concentrarse en “perseguir el flujo del río de las ideas”.

¿Y usted también las persigue?
A mí me fascina el enlazamiento cuántico y cómo se va transformando en realidades día a día: cómo los ordenadores cuánticos pronto cambiarán el mundo.

¿Gracias a aquellos físicos hippies?
Einstein los odiaba. Algunos de esos jóvenes físicos creían que la teoría cuántica acabaría explicando el control de la mente mientras practicaban yoga o leían el Tao.

Eran jóvenes.
Y hoy lo son más que nunca, porque gobiernos y megacorporaciones se están gastando miles de millones en experimentos cuánticos que avanzan en el camino que ya intuían aquellos jóvenes físicos en paro.
Fuente: http://www.lavanguardia.com/lacontra/20180525/443809628689/fisicos-hippies-alumbraron-la-teoria-cuantica-leyendo-el-tao.html

Un discípulo y su maestro caminaban por el bosque. El discípulo estaba perturbado por el hecho de que su mente estaba en constante inquietud, no podía dejar de pensar. Le preocupaba no alcanzar la iluminación.

Sin embargo, también se avergonzaba de reconocerlo, por lo que le preguntó a su maestro de forma indirecta:

“¿Por qué las mentes de la mayoría de las personas están inquietas y solo unas pocas poseen una mente tranquila? ¿Qué se puede hacer para aquietar la mente?”

El maestro miró al discípulo, sonrió y dijo:

“Te contaré una historia. Un elefante estaba parado recogiendo hojas de un árbol. Una pequeña abeja pasó volando y zumbando cerca de su oreja. El elefante la alejó con sus largas orejas, pero la abeja regresó. El elefante se alejó una vez más moviendo las orejas.

La situación se repitió varias veces. Entonces el elefante, muy molesto por el zumbido de la abeja, le preguntó:

"¿Por qué estás tan inquieta y haces tanto ruido? ¿Por qué no puedes quedarte quieta en una rama y dejar de perseguirme?”

La abeja le respondió:

“Soy muy sensible a algunos olores, los movimientos bruscos y las vibraciones. No puedo hacer nada para evitarlo porque nos indican un peligro de ataque para la colmena y estimulan nuestro instinto defensivo. Eres tú quien me estás irritando. Si te quedas quieto, también yo me calmaré”.

En esta parábola, el elefante es nuestra mente y la abeja representa nuestros pensamientos. De hecho, en muchas ocasiones nos comportamos como el elefante dejando que nuestros hábitos de pensamiento y actitudes nos arrebaten la serenidad y paz interior.

¿Tienes un locus de control externo o interno?
Somos una sociedad con la vista puesta constantemente en el exterior, que mira muy poco en su interior. Como resultado, es habitual que desarrollemos lo que en Psicología se conoce como “locus de control externo”.

Quienes tienen un locus de control externo atribuyen sus éxitos y fracasos a causas externas, culpan al sistema, a sus progenitores, a la situación económica… Son personas que están en lucha continua con el mundo y piensan que el universo conspira en su contra. Pero como esa batalla está perdida antes de lucharla, como resultado suelen experimentar una profunda sensación de falta de control que a menudo los sume en la ansiedad y la depresión. Con el paso del tiempo, estas personas se vuelven reactivas, como el elefante de la historia, convirtiéndose en marionetas de las circunstancias.

Obviamente, las circunstancias desempeñan un papel en nuestras vidas, no podemos obviarlas, pero si desarrollamos un locus de control interno, en vez de limitarnos a enfadarnos y entristecernos cuando las cosas van mal, nos preguntaremos qué podemos hacer para que vayan mejor. El mundo no nos tiene manía, y no hay necesidad de luchar contra lo que ocurre, entendiendo luchar como la negación de los hechos. Al contrario, debemos practicar la aceptación radical, desarrollando un locus de control interno que nos permita enfocarmos en cambiar lo que podemos cambiar. Ese cambio sí generará una sensación de empoderamiento muy positiva.

Por supuesto, desarrollar un locus de control interno también implica asumir la responsabilidad por nuestros éxitos y fracasos. Significa que, en vez de quejarnos porque la abeja zumba a nuestro alrededor, debemos preguntarnos qué estamos haciendo para provocar esa situación y, sobre todo, qué podemos hacer para cambiarla a nuestro favor.

¿Cómo pasar del pensamiento catastrofista a la mente en calma?
En la base del locus de control se encuentran nuestros hábitos de pensamiento, por lo que es vital que les prestemos más atención. Toda situación genera una serie de pensamientos que terminan agravando o atemperando nuestra visión de lo que ocurre. Ningún hecho es objetivo, siempre vemos el mundo a través de nuestra subjetividad.

Por tanto, no son simplemente los hechos los que generan malestar emocional sino la interpretación que hacemos de ellos y la importancia que le conferimos.

Al igual que el elefante de la parábola, es importante comprender que muchas veces el problema no surge por la situación original sino por nuestros pensamientos, que nos impulsan a responder de manera inadecuada. Ante una situación desagradable, nuestros pensamientos catastrofistas se desbocan, se convierten en una bola de nieve que rueda sin control montaña abajo, generando caos y emociones negativas que nos sumergen en un círculo vicioso del cual es difícil salir.

Llegados a ese punto, intentar no pensar para cortar ese flujo de ideas es del todo contraproducente porque solo generará un efecto rebote que incremente la frustración. En su lugar, debemos aprender a aceptar ese flujo de preocupaciones y emociones negativas, hasta que logremos asumir una postura desapegada, como si ese diálogo interior no fuera nuestro. Cuando el diálogo interior deje de molestarnos, lo habremos vencido y estaremos listos para actuar conscientemente.

Una técnica muy eficaz para dominar ese diálogo consiste en desdoblarnos mentalmente y tomarnos un poco de tiempo para rebatir esos pensamientos que nos asustan, enfadan o estresan. Básicamente, se trata de convertirte en un “abogado del diablo” y buscar argumentos para rebatir tus propias ideas y restarles dramatismo. De esta forma disminuyes su impacto emocional y retomas el control de la situación desarrollando una mente en calma incluso en medio de la tormenta.

Por tanto, a partir de ahora, cada vez que tengas que enfrentarte a una situación decepcionante, estresante o frustrante, pregúntate qué parte de ti se está comportando como el elefante, qué parte de ti está luchando contra el mundo. ¿Estás atrayendo con tus pensamientos y comportamientos a esa molesta abeja? Es probable que descubras que al cambiar algunos de tus pensamientos o actitudes podrás lidiar mejor con ese problema y disminuir su impacto emocional.

Es un cambio de mentalidad que vale la pena.
Fuente: https://www.rinconpsicologia.com/2018/03/parabola-budista-elefante-abeja.html



Las diferentes tribus de nativos americanos tenían una cultura que expresaba en un profundo respeto por la naturaleza. Tenían una cosmovisión animista del mundo y estaban firmemente convencidos de que existía una conexión entre todas las cosas.

Se estima que cuando llegaron los europeos existían unas 300 cosmologías, por lo que el intento de entender las tradiciones y formas de pensar de los nativos americanos en masa, conduce inevitablemente a una simplificación y distorsión de aquella vasta y rica variedad.

No obstante, la mayoría de ellos creía en el “Gran Espíritu”, que también puede traducirse como “Gran Misterio” o “Gran Medicina”, una divinidad creadora que estaba presente absolutamente en todas las formas de vida y la naturaleza. Por eso, se esforzaban por estar unidos a esa Gran Armonía, cuidando, respetando y amando su entorno. Sin duda, esta idea nos remite al concepto del “Tao” que se encuentra en la base de muchas de las filosofías budistas.

Su manera de comprender la relación con uno mismo también es muy interesante y entronca con algunos de los principios de la Psicología Moderna. Los nativos americanos sabían que no existe una división entre la parte material y espiritual, y trabajaban para estar en contacto con su parte más intuitiva. Confiaban más en su sexto sentido y en el lado emocional, relegando a un segundo plano, por decirlo de alguna manera, la parte racional, que era característica del “hombre blanco”.

Muchas de las perlas de sabiduría de esta cultura, así como sus lenguajes, ceremonias y narrativas se perdieron a raíz de la invasión, conquista y genocidio que se cometió contra estos pueblos. Sin embargo, quien bucea en su historia encuentra grandes enseñanzas que tienen plena vigencia y que no solo podrían ayudarnos a vivir de manera más plena sino que también son excelente brújulas morales.

Refranes y frases de los nativos americanos

1. Nos movemos hacia adelante y nos transformamos en aquello en lo que pensamos – Donm Coyhis, Mohicano
La mayoría de las tribus de nativos americanos creían que las palabras y pensamientos tenían un enorme poder sobre el mundo. De hecho, consideraban que algunos conocimientos eran tan poderosos que podían llegar a ser peligrosos, por lo que su transmisión demandaba un proceso de instrucción e iniciación. Hoy sabemos que nuestra mente ejerce una poderosa influencia sobre nuestra realidad. Lo que damos por cierto, termina convirtiéndose en nuestra realidad, simplemente porque nos cerramos a otras opciones. Por eso, debemos tener mucho cuidado con nuestros pensamientos ya que pueden convertirse en una profecía que se autocumple.


2. Todo en la Tierra tiene un sentido, cada hierba cura una enfermedad y cada persona tiene una misión - Mourning Dove, Syilx
Los nativos americanos pensaban que todas las cosas estaban interconectadas y, como tal, tenían una razón de ser en lo que podríamos llamar el “plano universal”. Muchas veces no somos capaces de captar el sentido de las cosas que nos suceden, lo cual nos provoca desconcierto y sufrimiento. En su lugar, deberíamos aprender a confiar un poco más y fluir con el curso de la vida. Todas las experiencias encierran un aprendizaje del que debemos apropiarnos, esa es su razón de ser, aunque a veces, imbuidos en la rabia o el dolor, no seamos capaces de comprenderlo.

3. No puedes despertar a una persona que finge estar dormida – Refrán Navajo
Solo podemos ayudar a aquellos que se dejan ayudar. Intentar lo contrario es nadar contra la corriente. Los nativos americanos sabían que cada persona debe recorrer su propio camino, no podemos hacerlo en su lugar. Por eso, podemos ayudarla a una persona a levantar su peso, pero no debemos sentirnos obligados a llevarlo en su lugar, ni siquiera le estaríamos haciendo un bien porque le arrebatamos la oportunidad de crecer y aprender de esa experiencia.

4. Cuando dudes, quédate quieto y espera. Cuando la duda se disipe, camina hacia adelante con valentía – Jefe Águila Blanca, Poncas de Wichita
La paciencia de los nativos americanos es proverbial. Por desgracia, es una de las cualidades que hemos perdido, sacrificada en el altar de la inmediatez. Sin embargo, también sabemos que tomar decisiones movidos por la prisa nos hará cometer errores de cálculo que terminaremos pagando caro. Por eso, ante la indecisión, lo más inteligente es aguardar, abrir la mente para poder captar todas las señales que necesitamos y solo cuando estemos seguros, tomar una decisión.

5. La fuerza, sin importar cuán oculta esté, siempre engendra resistencia – refrán Lakota
No podemos lograr nada bueno con la fuerza porque esta, a la postre, siempre genera una fuerza inversa, una resistencia. Esa resistencia puede adoptar múltiples formas, pero siempre implica la ruptura de algo y la negación al diálogo ya que la fuerza ha quemado muchas naves a su paso. La mayoría de las cosas siempre vuelven a su cauce, por lo que en muchos casos solo es necesario ser pacientes. Y cuando no sea posible, el diálogo y la persuasión son mejores herramientas.

6. No juzgues a una persona hasta que no has caminado dos lunas con sus mocasines – refrán Cheyenne
A veces somos de crítica fácil y comprensión lenta. Sin embargo, la mayoría de las críticas suelen esconder una ausencia de empatía, una incapacidad para ponerse en el lugar del otro y comprender las razones que le han llevado a tomar esa decisión. Toda crítica, para que sea constructiva, debe partir de la empatía porque solo desde la comprensión se puede brindar un consejo valioso para esa persona. No deberíamos olvidarlo.

7. No vayas detrás de mí, tal vez yo no sepa liderar. No vayas delante, tal vez no quiera seguirte. Ven a mi lado para poder caminar juntos – Refrán Yuta
Los yuta eran excelentes guerreros y, aunque solo combatían los hombres, las mujeres desempeñaban un papel importante de apoyo en todas las batallas. Este proverbio que ha resistido al paso del tiempo nos transmite un mensaje muy importante para la vida, sobre todo en nuestras relaciones más cercanas: debemos aprender a acompañar sin invadir y amar sin poseer. Cuando de verdad queremos y estimamos a una persona, nuestro lugar está a su lado, no es necesario intentar sobrepasarla pero tampoco debemos quedarnos detrás.

8. Piensa lo que quieras pensar, pero no olvides que tienes que convivir todos los días con tus propios pensamientos – Refrán Sioux
Este proverbio nos recuerda que, en nuestra mente, tenemos total libertad para que habiten todo tipo de pensamientos. Sin embargo, no debemos olvidar que no podemos huir de esos pensamientos, nos acompañarán día y noche y pueden convertir nuestra vida en una auténtica pesadilla o, al contrario, abrirnos la puerta a una existencia más sosegada y plena. Los pensamientos marcados por el odio, el rencor y la negatividad a quien más dañan es a su portador.

9. Es mejor tener menos truenos en la boca y más luz en las manos – refrán Apache
Muchos nativos americanos consideraban que participar era más importante que las creencias individuales de cada miembro de la tribu. De hecho, si algo asombró a los europeos fue la ausencia de adoctrinamiento sobre la existencia de una verdad. A pesar de que se discutían temas cosmológicos, la principal demanda a sus miembros era que participaran en las ceremonias y contribuyeran con su trabajo diario. Esto denota una visión más pragmática que en ciertas circunstancias nos vendría muy bien ya que debemos recordar que no somos lo que decimos sino, fundamentalmente, lo que hacemos.

10. Seremos recordados para siempre por las huellas que dejamos – Refrán Sioux
Los nativos americanos no creían que fuesen propietarios de nada, ni siquiera de la tierra que pisaban, pero eran conscientes de que tenían la misión de proteger esas cosas para las próximas generaciones. El presentismo en el que nos hemos imbuido en el último siglo nos ha hecho olvidar que también tenemos esa misión. Debemos recordar que, tanto a nivel individual como social, lo que sobrevivirá serán las huellas que dejemos. Por eso, debemos asegurarnos de dejar huellas en el mundo, no cicatrices difíciles de sanar.

11. Si nos preguntáramos más a menudo, el don del conocimiento llegaría – refrán Arapahoe
Cuando éramos pequeños, pasamos por la etapa de los “por qué”. Luego, quizá porque no encontramos las respuestas que buscábamos o aquellas que satisficieran plenamente nuestra curiosidad, dejamos de plantearnos preguntas. El problema es que dejar de preguntar significa dejar de buscar y, por ende, cerrar las puertas al conocimiento. En su lugar, deberíamos retomar la actitud del niño, siempre dispuestos a preguntar, a cuestionarnos las cosas y preguntarnos por la razón de ser de todo.

12. No se necesitan muchas palabras para decir la verdad – Jefe Joseph, Nez Percé
La mentira necesita muchas ramificaciones para poder sostenerse, necesita ser apuntalada con muchas palabras y discursos vacíos de sentido. Sin embargo, la verdad a menudo ni siquiera necesita palabras para ser expresada y comprendida. Si aprendiésemos a relacionarnos usando las palabras adecuadas, que expresen exactamente nuestra verdad, podríamos evitar muchas malinterpretaciones y conflictos cotidianos.

13. Quien quiera hacer grandes cosas, no debería intentar hacerlas solo – Refrán Seneca
Una gran idea, un gran proyecto o una gran pasión, siempre necesita otras personas que sirvan de apoyo en los momentos difíciles, brinden nuevas perspectivas cuando estamos atascados o nos ayuden con todas esas tareas que no podemos asumir. Las redes de apoyo social han demostrado ser fundamentales, no solo para alcanzar grandes cosas sino también para nuestro bienestar. Por tanto, jamás debemos olvidar que necesitamos de los demás, y que estos nos necesitan.

14. La humanidad no ha tejido la red de la vida. Solo somos un hilo en su interior. Cualquier cosa que hagamos dentro de esa red, nos la hacemos a nosotros mismos porque todas las cosas están conectadas - Jefe Seattle, Duwamish
Aunque no siempre seamos conscientes de la conexión, lo cierto es que nuestras acciones tienen consecuencias, y en muchos casos esas consecuencias las sufriremos nosotros mismos. En la filosofía hinduista esta idea se expresa a través del karma, de manera que todo lo que proyectamos sobre el mundo, al final nos es devuelto. En el ámbito de la Psicología podría relacionarse con la profecía que se autocumple, las decisiones, pensamientos y actitudes que asumimos terminan desencadenando reacciones en los demás que, al final, sufriremos en carne propia.

15. Cuando te levantes en la mañana, da gracias por la luz, tu vida y tu fuerza. Si no encuentras un motivo para sentirte agradecido, la culpa es solo tuya - Tecumseh, Shawnee
Uno de los secretos de la felicidad, avalados por decenas de investigaciones en el área de la Psicología, es la sensación de gratitud. Del agradecimiento surge una profunda sensación de plenitud y bienestar. Este jefe Shawnee nos recuerda que existen muchas razones por las cuales sentirnos agradecidos, pero somos nosotros quienes debemos encontrarlas, nadie puede hacerlo en nuestro lugar.

Fuente: https://www.rinconpsicologia.com/2017/11/frases-refranes-nativos-americanos.html


La mente es comparable con el océano; en la profundidad está calmado y pacífico; y en la superficie está agitado y turbulento.

A la profundidad de la mente, se la denomina el Ser. Es la esencia de todas las cosas; la energía de la cual todos formamos parte; es el todo (Tao), o también llamado la Realidad Absoluta, Conciencia Pura o Dios.

La superficie de la mente, en cambio, es el ego.

¿QUÉ ES EL EGO?
Es la identificación con el yo físico-mental-emocional. Es decir, cuando nos identificamos con nuestros pensamientos, con nuestro cuerpo físico, con el mundo que nos rodea y con nuestra propia historia de vida, entonces es cuando surge un falso sentido de “yo”; un personaje ficticio al cual llamamos el ego.

Este sentido de “yo” se siente separado de los demás y vive en función de conceptos mentales y patrones condicionados impuestos por la familia, la sociedad y la cultura en general.

En el momento de nacer, se te asigna un nombre, y se te va programando tu mente a través de la educación y el sistema cultural y social. Por tanto, se ha creado un ser conceptual, el cual no existe, es tan solo una creencia, una idea, es mental.

El Ser es lo que tú eres. Es tu verdadera naturaleza; libre de conceptos, condicionamientos, ideas y pensamientos.

El Ser es la Realidad Absoluta, es Conciencia Pura. Es el espacio-silencio-consciente no manifestado, del cual surge toda la manifestación; el mundo.

Todo es el Ser. Nada puede existir fuera del Ser.

El Ser no es un estado, es adimensional; es un no-estado, desde el cual surgen los diferentes estados de conciencia.

Así, podemos decir, que desde la paz y el silencio absoluto, surge un movimiento mental, creando un mundo manifestado y una existencia dual.

El Ser siempre es; es permanente, atemporal, es ilimitado e infinito. Y del Ser, surge el movimiento mental, dando forma a los diferentes estados de conciencia; los cuales concurren mutuamente. Este movimiento mental está formado principalmente de pensamientos, los cuales son impermanentes, están sujetos al tiempo, son limitados y finitos.

Cuando vives desde el ego, no eres. Simplemente te identificas con el pensamiento, surgen emociones y crees que lo que tú percibes y lo que tú ves, es la realidad.

Cuando vives desde el ego, surgen todo tipo de ilusiones, percepciones erróneas y dolores que han permanecido ocultos en nuestro interior y que salen a la superficie cuando se da una situación concreta en la vida.

Cuando estás en el Ser, es cuando vives la realidad tal y como es. Esto solo es posible hacerlo en el momento presente, justo en este mismo instante, aquí y ahora.

Vivir en el Ser es permanecer como Presencia consciente, sin tiempo. Es la dimensión vertical, la cual es la realidad. La dimensión horizontal es la de la mente, en la cual hay pasado y futuro. La dimensión horizontal es la ilusión.

El ser humano vive entre estas dos dimensiones, la vertical y la horizontal, las cuales forman la dualidad de la totalidad, del Tao.

Si te identificas con la mente, los pensamientos, toda tu realidad será una ilusión. Son tus percepciones erróneas, creadas por ti mismo a partir de un pensamiento o una emoción.

Si estás en el aquí y ahora, en el Ser, dejas de identificarte con la mente y fluyes con lo que Es. Y cuando estás en este estado, no hay lugar para sufrimiento, ni ilusiones, simplemente Eres uno con el Todo.

Cuando vives desde el ego, no eres feliz. No aceptas lo que se te ha dado; deseas cambiarlo. Entonces pones resistencia, hay lucha interior, y por tanto, sufrimiento. Deseas que tu vida sea diferente de lo que es. Eres un mendigo.

Nunca puedes encontrar la felicidad mientras vivas identificado con tu mente. Para poder encontrar la felicidad, debes ir más allá. Debes trascender la mente, el pensamiento. Debes estar en el Ser.

Cuando estás en el Ser, todo lo que hay en tu vida lo encuentras perfecto. No deseas que las cosas sean diferentes, pues comprendes que todo lo que es, está bien, es correcto, es perfecto. Tienes paz interior, no hay lucha, no hay resistencia, no hay sufrimiento ni dolor.

Para encontrar la verdadera felicidad, tu atención no debe estar en la mente, debe estar en el Ser. Y esto solo se consigue con la práctica espiritual; meditación cada día, y auto-indagación.

Si practicas cada día meditación y auto-indagación, al cabo de unos años, habrás trascendido la mente y estarás en el Ser. Entonces todo te parecerá perfecto, ya no serás un mendigo, y además, podrás lograr tus deseos.

Este es el estado de Buda y Cristo. Es el estado de Iluminación.

La Iluminación es permanente, es un estado que permanece todo el tiempo. Siempre está ahí. Lo que sucede es que queda oscurecido por el pensamiento constante y la identificación con él.

Ahora, quizás habrá algunos días en los que trasciendas la mente y estés en el Ser; lo veas todo bello, perfecto, sientas paz en tu interior y ningún deseo de cambiar tu vida. Pero este estado puede durar muy poco y luego vuelvas a “caer” en el estado dormido, en la distracción de los pensamientos. Para poder llegar a la iluminación, el estado permanente del Ser, debes hacer la práctica espiritual todos los días: meditación y auto-indagación.

Cuando vives en una aceptación completa de lo que es, ese es el final de todo el drama en tu vida. Porque vives desde el Ser.

La mayoría de las llamadas “cosas malas” que ocurren en la vida de las personas se deben a la inconsciencia. Son creadas por uno mismo, o más bien creadas por el ego.

A veces me refiero a esas cosas como “drama”. Cuando eres plenamente consciente, el drama ya no viene a tu vida.

¿CÓMO OPERA EL EGO Y CÓMO CREA EL DRAMA?
El ego es la mente no observada que gobierna tu vida cuando tú no estás presente como la conciencia testigo, como el que observa.

El ego se percibe a sí mismo como un fragmento separado, en un universo hostil, sin conexión real interior con ningún otro ser, rodeado de otros egos que, o bien ve como una amenaza potencial o que intentará usar para sus propios fines.

Los patrones básicos del ego están diseñados para combatir su propio miedo y su sensación de carencia.

Son la resistencia, el control, el poder, la codicia, la defensa, el ataque, etc.

Algunas de las estrategias del ego son extremadamente inteligentes, pero nunca resuelven verdaderamente ninguno de tus problemas, simplemente porque el ego mismo es el problema.

El ego solo puede vivir en el pasado y en el futuro. Cuando estás en el presente, en el aquí y ahora, no hay ego, solo presencia.

Cuando los egos se juntan, sea en las relaciones personales o en las organizaciones o instituciones, ocurren cosas “malas” tarde o temprano: drama de un tipo u otro, en forma de conflicto, problemas, luchas de poder, violencia física o emocional, etc.

Esto incluye males colectivos tales como la guerra, el genocidio y la explotación, todos debidos a la inconsciencia masificada.

Cuando te vuelves a conectar con el ser y ya no estás dominado por tu mente, dejas de crear esas cosas. Ya no creas o participas en el drama.

Muchos tipos de enfermedades son causadas por la resistencia continua del ego; que produce bloqueos en el flujo de energía que circula por el cuerpo.

Debido a la identificación con un pensamiento, surge una emoción. Si el pensamiento es positivo, la emoción será de alegría, contento, felicidad. Pero si el pensamiento es negativo, la emoción será de tristeza, miedo, ira o dolor.

Cuando hay emociones negativas, éstas alteran el ritmo de nuestro flujo de energía vital, creando bloqueos y estancamientos, los cuales impiden que la energía vital fluya correctamente. Las enfermedades físicas es el síntoma que nos avisa de que se ha producido un bloqueo o estancamiento de nuestra energía vital.

Siempre que dos o más egos se juntan, sigue el drama de un tipo u otro. Pero incluso si vives totalmente solo, puedes crear tu propio drama.

Cuando sientes pesar de ti mismo, hay drama. Cuando te sientes culpable o ansioso, creas drama. Cuando permites que el pasado o el futuro oscurezcan el presente, estás creando drama. Siempre que no estás en el momento presente, permitiéndote ser, estás creando drama.

La mayoría de las personas están enamoradas del drama particular de su vida. Su historia es su identidad. El ego gobierna su vida.

Incluso su búsqueda de una respuesta, de una solución o de curación, forma parte de él. Lo que más temen y se resisten a aceptar es el fin de su drama. Mientras sean su mente, lo que más temen y a lo que más se resisten es a su despertar.

Cuando vives en una completa aceptación de lo que es, ese es el final de todo el drama en tu vida.

Nadie puede tener siquiera una discusión contigo. No se puede discutir con una persona completamente consciente.

Una discusión implica identificación con la mente y una resistencia y reacción a la posición de la otra persona. El resultado es que los polos opuestos se energizan mutuamente. Esa es la mecánica de la inconsciencia.

Cuando eres completamente consciente, no hay ni ataque, ni defensa. Por eso, no hay drama. Cuando eres completamente consciente, dejas de estar en conflicto.

La mayor parte del sufrimiento humano es innecesario. Es creado por uno mismo, mientras la mente no observada maneje nuestra vida. Es decir, mientras estemos identificados con el pensamiento, con un sentido de “yo”, habrá sufrimiento de una forma u otra.

El dolor que creas ahora es siempre una forma de no aceptación; una forma de resistencia inconsciente a lo que es.

En el nivel del pensamiento, la resistencia es una forma de juicio. En el nivel emocional, es una forma de negatividad.

La intensidad del sufrimiento, depende del grado de resistencia al momento presente. Y ésta, a su vez, depende de la fuerza de tu identificación con la mente.

El ego siempre busca negar el Ahora y escapar de él. Cuanto más identificado estés con la mente, más sufres.

Cuanto más capaz seas de honrar y aceptar el Ahora, más libre estarás del dolor, del sufrimiento y del ego.

¿PORQUÉ HABITUALMENTE SE NIEGA O SE RESISTE EL EGO AL AHORA?
Porque no puede funcionar y permanecer en control, sin el tiempo; que es pasado y futuro. Así que percibe el Ahora intemporal como una amenaza.

El tiempo y la mente son de hecho inseparables.

Necesitamos la mente, así como del tiempo, para funcionar en este mundo, pero llega un momento en el que se apoderan de nuestra vida y ahí es donde se establecen la disfunción, el dolor y la tristeza.

El ego busca continuamente cubrir el momento presente con el pasado y el futuro, y así el Ser, que es inseparable del Ahora, queda cubierto por el tiempo. Nuestra verdadera naturaleza, lo que realmente somos, queda oscurecida por la mente.

Se ha acumulado una carga cada vez más pesada de tiempo en la mente colectiva humana, con una gran cantidad de dolor residual del pasado.

Si no quieres crear más dolor para ti y para los demás, si no quieres aumentar más el residuo de sufrimiento pasado que aún vive en ti, no creas más tiempo, no vivas en el ego, vive en el aquí y ahora.

El momento presente es todo lo que tienes. Haz del Ahora el foco primario de tu vida.

Mientras que antes habitabas en el tiempo y hacías breves visitas al Ahora, establece tu residencia en el Ahora y haz breves visitas al pasado y al futuro cuando se requiera para manejar los asuntos prácticos de la vida.

¿Qué podría ser más demente que crear resistencia interior a algo que ya es?

¿Qué podría ser más demente que oponerse a la vida misma, que es ahora y siempre ahora?

Ríndete a lo que es. Di “sí” a la vida, y observa cómo ésta empieza súbitamente a funcionar a favor tuyo y no contra ti.

Eckhart Tolle


Hay una gran paradoja en todo esto. En realidad no hay ninguna persona. No es que no haya nada que hacer; es que no hay alguien que haga o no haga nada. Pero hasta que no vivamos en y como esa Comprensión, entonces será necesario mirar (buscar). Es algo como esto: Mientras sigas creyendo que tú eres el “hacedor” de acciones, toma la acción de mirar (buscar) dentro, de realizar la investigación. ¿Qué tienes que perder? Tu sufrimiento.

Así es que, no hay nadie; Y mientras siga pareciendo que hay alguien, habrá sufrimiento, y la investigación seguirá siendo necesaria. LUEGO, una vez que la puerta sin puerta haya sido atravesada, entonces será visto, por nadie, que jamás hubo un sueño o un personaje separado o alguna investigación. Y la vida fluirá simple y naturalmente… para nadie. Como siempre lo hizo. Pero ahora ya ha sido realizado.

Todo está simplemente sucediendo en esto que eres… consciencia-presencia.

La búsqueda… y el sufrimiento… SÍ termina. Pero NO debido a que alguien encontró algo. Simplemente se ve que no hay nada que encontrar, y nadie que encuentre nada. Tú ya eres Eso, lo que se buscaba.

Conforme avancemos iremos profundizando estos puntos en diferentes formas. Más que tratar de averiguar qué está bien o mal acerca de lo que se dice, observa el espacio de tu propia presencia consciente natural, y observa lo que ves. Lo que descubras podría sorprender-te… y deleitar-te.

Parafraseando al sabio Sri Nisargadatta Maharaj: una vez que te des cuenta, no es broma, que nada puede perturbarte sino tu propia imaginación, serás libre eny como tu luminosa, ilimitada Verdadera Naturaleza.

Charlie Hayes

Deepak Chopra, Marianne Williamson, Bruce Lipton, Joe Dispenza, Gregg Braden, entre otros, nos llevan en este documental a un viaje científico y espiritual donde descubrimos que, al cambiar nuestras percepciones, el cuerpo humano puede curarse a sí mismo. La ciencia revela que no somos víctimas de genes inmutables, ni aceptar pasivamente un pronóstico desesperanzador. El hecho es que tenemos más control sobre nuestra salud y vida de lo que nos han enseñado a creer. Esta película te dará una nueva comprensión de la naturaleza milagrosa del cuerpo humano y del extraordinario poder sanador dentro de todos nosotros.




Advierte tu conciencia presente. Date cuenta de los objetos que aparecen en tu conciencia, date cuenta de las imágenes y pensamientos que emergen en tu mente, de los sentimientos y sensaciones que emergen en tu cuerpo, de la miríada de objetos que te rodean y que aparecen en la habitación o lugar en que te encuentres. Todos esos son los objetos que emergen en tu conciencia.

Piensa ahora en algo que, hace cinco minutos, se hallara también en tu conciencia. La mayoría de los pensamientos han cambiado, la mayoría de las sensaciones corporales han cambiado y probablemente haya cambiado también el entorno que te rodea. Pero hay algo que, hace cinco minutos, estaba también ahí y no ha cambiado. ¿Qué es lo que está presente ahora que también estaba hace cinco minutos?

Yo soy
. El sentimiento y la conciencia de ese Yo todavía están presentes. Yo soy ese Yo omnipresente que está tan presente ahora como lo estaba hace un instante, hace un minuto y hace cinco minutos.

¿Qué es lo que estaba presente hace cinco horas?
Yo soy. La sensación de que yo soy es continua, autoconocedora, autorreconocedora y autovalidante y está tan presente ahora como hace cinco horas. Todos mis pensamientos han cambiado, todas mis sensaciones corporales han cambiado y también ha cambiado el entorno que me rodea, pero ese Yo sigue igual de omnipresente, resplandeciente, abierto, vacío, claro, espacioso, transparente y libre. Los objetos han cambiado, pero ese Yo sin forma sigue siendo el mismo y es tan evidente y presente en este instante como lo era hace cinco horas.

¿Qué es lo que estaba también presente hace cinco años?
Yo soy. Son muchos los objetos que, durante este tiempo, han aparecido y han acabado desapareciendo, son muchos los sentimientos que, durante este tiempo, han aparecido y han acabado desapareciendo y también son muchos los dramas, los espantos, los amores y los odios que han aparecido, han permanecido durante un tiempo y han acabado desapareciendo. Pero, en este tiempo, ha habido una cosa que no ha aparecido y tampoco ha acabado desapareciendo. ¿De qué se trata? ¿Qué es lo único que está tan presente ahora mismo en tu conciencia como lo estaba hace cinco años? La sensación atemporal y omnipresente de ese Yo se haya ahora tan presente como hace cinco años.

¿Qué es lo que estaba presente hace cinco siglos?
Yo soy es lo único omnipresente. Todo el mundo siente el mismo Yo soy, porque ese Yo no es un cuerpo, un pensamiento, un objeto ni un entorno. Ese Yo no es nada que pueda ser visto, sino el Veedor omnipresente, el Testigo abierto y vacío de todo lo que emerge. Lo único que existe en toda persona, en todo mundo, en todo lugar, en todo tiempo y en todos los mundos hasta el final del tiempo es este Yo evidente e inmediato. ¿Qué otro podría conocer? ¿Qué otro podría nunca conocer? Lo único que existe y que siempre ha existido es este Yo resplandeciente, autoconocedor, autoconsciente y autotranscendente que se halla ahora tan presente como lo estaba hace cinco minutos, cinco horas o cinco siglos.

¿Qué es lo que estaba presente hace cinco milenios?
Antes que Abraham fuese, Yo soy (Jn 8.58). Antes de que el universo fuese, Yo soy. Éste es mi rostro original, el rostro que tenía antes de que mis padres naciesen, el rostro que tenía antes de que naciese el universo, el rostro que he tenido durante toda la eternidad hasta que emprendí este juego del escondite y decidí perderme entre los objetos de mi propia creación.

Nunca más pretenderé desconocer y no sentir que Yo soy.
Y, con esto, acaba el juego. Millones de pensamientos han aparecido y han acabado desapareciendo, millones de sentimientos han aparecido y han acabado desapareciendo, pero una cosa no ha aparecido y tampoco ha acabado desapareciendo, lo que nunca ha nacido y lo que nunca morirá, lo que jamás se ha adentrado ni ha salido de la corriente del tiempo, una Presencia pura que flota en la eternidad, por encima del tiempo. Yo soy ese gran Yo evidente, autoconocedor, autovalidante y autoliberado.

Antes de que Abraham fuese, Yo soy.
Yo soy no es más que el Espíritu en primera persona, el Yo último, sublime y resplandeciente, el creador de todo el Kosmos, presente en mí, en ti, en él, en ella y en ellos como Yo que siente todas y cada una de las criaturas.

Porque el número de Yoes de todo el universo conocido no es más que uno.Descansa siempre como el Yo, como el Yo que sientes ahora mismo, como el Yo no nacido que resplandece en y como tú. Asume también tu identidad personal, como este o como cualquier otro objeto, como este o ese yo o como esta o esa cosa. Descansa siempre en el Fundamento de Todo, en este Yo grande y evidente y vive sumido en el universo que yo he creado.

Éste es un nuevo día, éste es un nuevo amanecer y éste es un nuevo hombre. El nuevo hombre integral como también lo es el nuevo mundo.
Fuente: Ken Wilber. La visión integral (Kairós, 2011)


Esta enseñanza no tiene nada que ver con Oriente u Occidente. No establece distinciones entre hindúes, cristianos, judíos, musulmanes, budistas, paganos, hombres, mujeres, tú o yo. Es un reconocimiento de la omnipresencia del ser en la que todo aparece: tú, yo, el mar, la montaña y el cielo, toda dicha y todo horror. Este campo de pura presencia está vivo, es inteligente, y es capaz de reconocerse conscientemente en ti.

La verdad de quien eres es conciencia: no eres ni tu nombre, ni tu cuerpo, ni tus emociones ni tus pensamientos. Esto sólo son envolturas que vienen y van. Nacen, tienen una existencia en el tiempo y mueren. La conciencia no viene ni va. Está aquí ahora. No conoce ningún otro tiempo.

La conciencia es libre. No está ligada por ningún nombre o concepto. No está limitada por las nociones de tiempo o espacio. No le afectan las emociones o la enfermedad. Tú eres pura conciencia. Siempre has sido libre, porque siempre has sido consciente. Te has experimentado a ti mismo como un punto de conciencia, y desde ahí has imaginado que estás limitado a ser un cuerpo.

Este reconocimiento, aunque sólo dure un instante, es el comienzo de una auto-indagación que va profundizando hasta el infinito. Supone el final de la preocupación por los ciclos de autodefinición, y el principio de la verdadera auto-exploración, que no conoce límites.

Este "detenerse" es dejar de buscarse en los pensamientos, emociones, circunstancias o imágenes corporales. Es así de simple. La búsqueda acaba cuando te das cuenta de que la realización verdadera y duradera que has estado buscando está exactamente donde tú estás. Está aquí. Está en ti, está en mí, está en toda vida, tanto consciente como inconsciente. Está por todas partes. Mientras la busques, no podrás encontrarla, porque aceptas, de forma implícita, que está en alguna otra parte. Estás persiguiendo continuamente una mentira.

La verdad de quien eres es absolutamente simple. Está más cerca de ti que tus pensamientos, más cerca que los latidos del corazón, más cerca que la respiración. Si crees que tus pensamientos son verdad, si consideras que los pensamientos son la base de tu realidad, siempre pasarás por alto lo que está más cerca, lo que ha estado llamándote a lo largo del tiempo, diciéndote: "¡Estás aquí! ¡Estás en casa! Entra. Quédate en casa". Estar en casa es simplemente estar aquí. Posponer este simple "estar aquí" es involucrarse en las infinitas complejidades de la autodefinición y la identificación errónea.

Ahora mismo tienes la oportunidad de detenerte y de decir la verdad sobre la llama de conciencia que es la esencia de tu ser. Elegir negarla es sufrir. Elegir rendirse a ella es el fin de todo sufrimiento estéril. Cuando te encuentras contigo mismo, cuando te amas a ti mismo, cuando reconoces que esta llama de verdad que amas eres tú mismo, no necesitas buscar el amor, ni tratar de extraerlo. Te sientes pleno.



En este punto de nuestra historia humana, lo que antes estuvo reservado para los seres más especiales está ahora al alcance de la gente común. Como nos hemos considerado personas normales, hay cierta puerta de nuestro cerebro y de nuestro corazón que hemos mantenido cerrada a la verdad que está en el centro de todo. Pero en este momento se ha producido una grieta en nuestro condicionamiento. Si estás leyendo esto, es porque, en alguna medida, estás preparado para ser consciente de ello; de otro modo no habrías elegido este libro. Éste es el tiempo en el que el despertar se vuelve normal. El despertar tiene que ver contigo: no sólo con los nacidos bajo las estrellas más brillantes; también con la gente común.

Entiendo que si estás leyendo estas páginas, es porque tienes una profunda intención de ser libre, cierta intención de despertar. Esa intención es la que te llama a volver a casa. La intención de este libro es apoyar la vuelta de tu conciencia individual a su fuente, el océano de conciencia. En realidad, una nunca está separada del otro.

No tengo intención de enseñar ni de arreglar nada. No hay nada que aprender en cuanto a la verdad simple y absoluta de quien eres. La verdad de quien eres está más cerca de lo que puede llegar a aprenderse. ¿Qué pasaría si, en este momento, simplemente como un experimento y con espíritu de auto-indagación, dejaras a un lado todo lo que has aprendido respecto a quien eres ―incluidas todas tus esperanzas y miedos― y abrieras la mente a descubrir la verdad de tu ser? Es muy simple. La verdad siempre está aquí. Te invito a que detengas todo movimiento mental que te aleja de la verdad para que puedas descubrir directamente, por ti mismo, esta joya que vive dentro de ti.
Fuente: Gangaji. El Diamante en tu Bolsillo (Gaia Ediciones, 2006)

Como éste es un sitio web* dedicado a la Ciencia y No-dualidad, es apropiado definir los términos. ¿Qué significa No-dualidad? No-dualidad se deriva del término sánscrito Advaita, es decir, no-dos (a-dvaita). En otras palabras, Unidad, "uno sin segundo". Esta bien puede ser una declaración obvia para los lectores de este sitio, pero el uso que muchos han hecho de esta no siempre se corresponde con los textos originales.

El Advaita fue presentado por el famoso sabio Adi Shankara que restableció la tradición monástica en la India hace unos 1.200 años y dirigió el establecimiento de las cuatro sedes de la tradición Shankaracharya. Todavía están activas hasta el día de hoy. Él fue un renombrado debatiente y escribió comentarios clave sobre el Veda ― particularmente para el Vedanta, los textos del Advaita. (Brahma Sutras, Upanishads y Bhagavad Gita)

Vivida
La primera comprensión clave es que el verdadero Advaita no es un concepto filosófico o algo adquirido por medio del aprendizaje. No es sincronía o conexión o unión. Ni siquiera es una experiencia. Es un estado de ser. Podemos debatir sobre la unidad, pero debe ser directamente vivida para ser conocida.

"Cuando esa verdad (el Atman) es dada a conocer por un hombre inferior, no es fácil de ser comprendida. A menos que sea revelada por un ser perfecto (aquel que es uno con Atman), no hay forma de acceder a ella, pues es inconcebiblemente más pequeña que lo pequeño."(Katha Upanishad 1.2.8)

Ilusión
La segunda comprensión clave es acerca de la naturaleza del mundo. Shankara sólo enseño brevemente que el mundo es una ilusión, hasta que fue corregido por una experiencia de la Madre Divina. El resultado fue el poema Ananda Lahari. Dijo que el mundo en sí no puede ser real porque es impermanente. Pero como el mundo es experienciado, no puede ser inexistente. "Nunca puede ser inexistente lo que realmente se percibe". (Brahma Sutra Bhashya (comentario) 2.2.28) Por lo tanto, el mundo no es ni real ni irreal (sattasat). Más bien, la realidad del mundo no está en sí mismo sino que es una apariencia de Brahman, que es real.

Esto es ilustrado por su famosa cita:

"El mundo es irreal
Sólo Brahman es real
El mundo es Brahman"

"El mundo entero no es más que Brahman, lo supremo."(Mundaka Upanishad 2.2.12)

En otro lugar, Shankara observó que cuando el guna tamas (una cualidad de inercia) es dominante en la persona, percibe el mundo como real en sí mismo, como la mayoría de la gente lo hace. El mundo es como eres. Cuando el guna rajas (fuego, actividad) llega a ser dominante, la persona ve el mundo como ilusorio. Cuando sattva (pureza, claridad) se vuelve dominante, entonces el mundo es visto como Lila, el juego divino. En otras palabras, "el mundo como ilusión" es un efecto de una etapa de desarrollo. No es la realidad.

Incluso sattva debe ser reemplazado. "El rostro de la verdad está oculto por una envoltura de oro". (Isha Upanishad 15) Esto significa que incluso sattva oscurece la verdad. En el Bhagavad Gita, Krishna nos dice que "estemos libres de los tres gunas".

Auto-Realización
Una etapa clave del desarrollo Transpersonal se conoce comúnmente como Auto-Realización (o realización del Sí Mismo o del Ser). Esto no es algo que una persona logre. Más bien, se describe aquí como el mismo Ser que se despierta a Sí mismo, a través de esta persona aparente. Esto también se conoce como liberación. Completamente establecido, es sat chit ananda (consciencia y dicha absolutas) o nirvana.


"El que reconoce al Ser como el alma viviente, como el Señor del pasado y del futuro, deja de sufrir. Así es."(Katha Upanishad 2.1.5)

Sin embargo, este es el despertar del sujeto, el perceptor u observador. El mundo continúa siendo visto como separado y quizás ilusorio. Hay un sentido interno de totalidad sin límites que algunos confunden con la no-dualidad. Pero mientras haya un mundo distinto o separado, todavía no lo es. De hecho, esto es dwaita, dualidad. El Sí Mismo (Yo) + el mundo (Otro) = 2.

Algunas enseñanzas descartan hablar de un mayor desarrollo porque lo consideran ilusorio o equivocado. O consideran que hablar de etapas o estadios (de desarrollo) son conceptos que forman una barrera para vivirlo. Aunque estoy plenamente de acuerdo en que el mapa no es el territorio, un buen mapa es muy útil durante el viaje. Y luego se deja a un lado. Además, si la ciencia pretende llegar a comprender este proceso, vamos a tener que definir las etapas.

Afortunadamente, los textos védicos han hecho esto por nosotros. Omitiendo bastante para centrarnos en el punto de este artículo, la siguiente etapa importante es el verdadero comienzo de la no-dualidad.

Unidad
A medida que madura la Auto-Realización, suele haber un refinamiento de la percepción que resulta del cambio a sattva en la percepción del mundo, mencionado anteriormente. Llegamos a reconocer que subyacente a la apariencia del mundo como en el interior se encuentra el mismo Ser (el Yo real o Sí mismo).

Shankara describió 4 Mahavakyas o grandes dichos, cada uno sacado de un Upanishad de cada uno de los 4 Vedas primarios. Podríamos llamar a estos Mahavakyas los reconocimientos básicos, aunque la forma en que se desarrollan en este o aquel viaje varía. Son bien conocidos:


I am That [Yo soy Eso]
Thou art That [Tú eres Eso]
All this (Self) is That [Todo este (Sí Mismo) es Eso]
That alone is [Eso solo es]

(That [Eso], en este caso, es Brahman)

Con la realización inicial de la Unidad, ya no hay un "interior" y un "exterior". Más bien, todas las experiencias y el mundo están contenidos dentro de Mí Mismo. Donde el sujeto despertó en la Realización de Sí Mismo, ahora despertamos en los objetos de percepción y todo se reconoce como Mí Mismo. Objeto y objeto se fusionan, quedando solamente el experimentar. Este es el amanecer de la verdadera no-dualidad.

Simplemente viviendo la vida, experimentamos y nos convertimos en (somos) todo lo que surge. Todas las capas de experiencia están progresivamente unidas. Este es el verdadero mensaje del Brahma Sutra: las realizaciones progresivas de la unidad en un todo "agregado". Esto va progresivamente más profundo, incluyendo la memoria y las experiencias pasadas. También progresa hacia el mundo hasta "los confines más lejanos del universo más allá de la percepción".

Con el tiempo, viene a la superficie de la experiencia. Cuando tocamos algo, sentimos el objeto. Pero como somos también el objeto, nos sentimos tocados simultáneamente. Esto es muy literal. Como usted puede imaginar, es un proceso profundamente íntimo.

Cerca del final de este despliegue, incluso el cuerpo físico es reconocido como el único cuerpo Cósmico. Sólo hay una persona aquí (Narayana o Virat), apareciendo como muchas, como Krishna describe en el capítulo 11 del Bhagavad Gita.

"Eres mujer, eres hombre; eres joven, eres doncella; eres el hombre anciano que se tambalea sobre su bastón, has nacido con tu cara mirando hacia todas partes.

Eres la mariposa de color azul oscuro, eres el papagayo verde de ojos rojos, eres la nube tormentosa, las estaciones, los mares. No tienes principio porque eres infinito. Tú del que surgen todos los mundos."(Shvetaashvatara Upanishad 4.3-4)

En el extremo superior de la Unidad, se reconoce que la consciencia (Atman) es a la vez consciente globalmente y consciente en cada punto dentro de sí misma. Cuando en la Auto-Realización, fue el valor punto el que despertó a sí mismo (llamado Kaivalya [singularidad] en el Yoga Sutra), ahora es la totalidad despertando en todas partes. Con Atman totalmente despierto a sí mismo, puede voltear la mirada puesta siempre sobre sí mismo para observar lo que es aún mayor.

Brahman
Lo que ocurre después se conoce en los textos védicos como el Gran Despertar. Es cuando el Atman reconoce su origen en Brahman. Miramos más allá de la consciencia, más allá incluso de la sutil dualidad de existir o no existir hacia las alturas de la no-dualidad.

"Utilizando la verdadera naturaleza de su propio Ser (Atman) como una lámpara para iluminar la verdadera naturaleza de Brahman."(Shvetaashvatara Upanishad 2.15)
Fuente: https://www.nodualidad.info/articulos/que-es-no-dualidad.html


El budismo es, como filosofía de vida, una manera de estar bien con nosotros mismos y con el entorno.

En un mundo cada vez más rápido y competitivo, que nos obliga a asumir cada vez mayores responsabilidades, es normal sentirse ansioso o estresado.

Sin embargo, como sabemos bien, esa tensión espiritual se traduce en un empeoramiento de la salud. Desde problemas en el corazón hasta en la piel, el estrés se manifiesta en nuestro cuerpo de las maneras más diversas.

Además, este ritmo de vida nos impide vivir el momento presente, que es el único que nos pertenece.

Por eso, estas cuatro claves budistas pueden ayudarte a manejar el estrés y la ansiedad y reconciliarte contigo mismo.

1. Eres responsable de ti mismo.
De nada sirve responsabilizar a los demás de nuestros problemas, pues al final, el acto de liberación siempre dependerá de nosotros mismos. No hay un salvador que venga a buscarnos y a eliminar todo lo malo.

Siendo conscientes de esto, tenemos que ser capaces de asumir nuestras limitaciones y aprender a enfrentar con ellas los problemas. Es la única forma de que las soluciones sean reales.

2. La importancia del aquí y ahora

Como decíamos, el momento presente es el único que nos pertenece. A veces, tenemos la mala tendencia de vivir del pasado o de estar esperando siempre lo que vendrá.

Pero ¿sirve de algo vivir pendiente de lo que no está aquí y ahora? En realidad, la clave para estar tranquilo y reducir la ansiedad es ser capaz de disfrutar el momento presente.

3. El valor del no apego

Si fijas tu existencia en cosas o personas, estás cercenando tu libertad y ganando sufrimiento. Las cosas pueden estar o no estar más. Las personas pueden reaccionar como esperas, o no.

Tener la vida cargada de apegos obsesivos, e intentar controlar lo que hacen todos a tu alrededor, es la peor idea. Cargarás, además de con tu propia vida, con la responsabilidad por todo lo que te rodea.

4. Caerás en los mismos errores hasta que logres aprender de ellos
Si nuestras acciones no son las correctas, estaremos creando un Karma (acción-causa) negativo.

El budismo entiende que toda persona tiene la posibilidad de enmendar los errores que comete, siempre y cuando consiga el enfoque adecuado para el problema. Pero también que toda acción tiene consecuencias.

Por eso, si sientes que estás cayendo otra vez en un error que ya cometiste, deberías sentarte un momento, respirar hondo y pensar: ¿De qué otra manera puedo abordar este problema?

Fuente: http://www.labioguia.com/notas/4-consignas-budistas-para-manejar-la-ansiedad
http://www.naturayterapia.com/4-claves-del-budismo-para-una-vida-mas-feliz-infografia/
http://www.budismo.net/t1.php


En mi ermita en Francia hay un arbusto de japónica, membrillo japonés. El arbusto suele florecer en la primavera, pero un invierno había sido bastante cálido y los capullos de las flores brotaron antes de tiempo. Durante la noche llegó una ola de frío y se produjo una helada. Al día siguiente, mientras hacía mi meditación caminada, me di cuenta de que todos los capullos del arbusto habían muerto. Vi esto y pensé, este Año Nuevo no tendremos suficientes flores para decorar el altar del Buda.

Unas semanas más tarde, el clima volvió a calentarse. Mientras caminada en mi jardín vi nuevos brotes en el japónica manifestando otra generación de flores. Le pregunté a las flores del japónica: "¿Sois las mismas flores que murieron en la helada o sois otras diferentes?" Las flores me respondieron: "Thay, no somos las mismas y no somos diferentes. Cuando las condiciones son las adecuadas nos manifestamos y cuando las condiciones no lo son nos ocultamos. Es tan simple como eso."

Esto es lo que el Buda enseñó. Cuando las condiciones son adecuadas, las cosas se manifiestan. Cuando las condiciones ya no son las adecuadas, las cosas se retiran. Esperan hasta que el momento sea adecuado para manifestarse de nuevo.

Convertirse en nada
Nuestro mayor temor es que cuando muramos nos convertiremos en nada. Muchos de nosotros creemos que toda nuestra existencia es solo una vida que comienza en el momento en que nacemos o que somos concebidos y termina en el momento en que morimos. Creemos que nacemos de la nada y que nos convertiremos en nada cuando muramos. Y así sentimos un profundo miedo a la aniquilación.

El Buda tiene una comprensión muy diferente de nuestra existencia. Es la comprensión de que el nacimiento y la muerte son solo ideas. No son reales. El hecho de que creamos que son verdaderas crea una poderosa ilusión que causa nuestro sufrimiento.

El Buda enseñó que no hay nacimiento; no hay muerte; no hay venida; no hay marcha; no hay lo mismo; no hay diferente; no hay un yo permanente; no hay aniquilación. Solo creemos que hay eso. Cuando comprendemos que no podemos ser destruidos, nos liberamos del miedo. Es un gran alivio. Podemos disfrutar de la vida y apreciarla de una manera nueva.

Nada nace, nada muere
Un científico francés, cuyo nombre es Lavosier, declaró, "Rien ne se cree, rien ne se perd". "Nada se crea, nada se pierde". Aunque nunca realizó prácticas budistas sino científicas, encontró la misma verdad que descubrió el Buda.

Nuestra verdadera naturaleza es la naturaleza del no nacimiento y no muerte. Solo cuando contactamos con nuestra verdadera naturaleza podemos trascender el miedo de no-ser, el miedo de la aniquilación.

El Buda dijo que cuando las condiciones son adecuadas algo se manifiesta y decimos que existe. Cuando una o dos condiciones fallan y la cosa no se manifiesta de la misma manera, entonces decimos que no existe. Según el Buda, calificar algo como existente o no existente es incorrecto. En realidad, no hay tal cosa como totalmente existente o totalmente no existente.

Podemos ver esto muy fácilmente con la televisión y la radio. Podemos estar en una habitación que no tenga televisión o radio. Y mientras estamos en esa habitación, podríamos pensar que los programas de televisión o los programas de radio no existen en esa habitación. Pero todos sabemos que el espacio en la habitación está repleto de señales. Las señales de estos programas llenan el aire por todas partes. Solo necesitamos una condición más, un receptor de (señales de) radio o televisión, y aparecerán muchas formas, colores y sonidos.

Hubiera sido erróneo decir que las señales no existen porque no teníamos una radio o un televisor para recibirlas y manifestarlas. Solo parecían no existir porque las causas y las condiciones no eran adecuadas o suficientes para que se manifestara el programa de televisión. Así que en ese momento, en esa habitación, no existen. Solo porque no percibamos algo, no es correcto decir que no existe. Es solo nuestra idea de ser y no-ser lo que nos hace pensar que algo existe o no existe. Las ideas de ser y no-ser no pueden aplicarse a la realidad.
Fuente: https://www.nodualidad.info/textos/no-muerte-no-miedo.html



Uno Absolutamente Verdadero, los otros dos "relativamente verdaderos"

3 - Nivel convencional
2 - Nivel psíquico-alma
1 - SOLO DIOS

La mayoría de los seres humanos ven su situación (en la vida) de una manera convencional, no mística, considerando todo lo que sucede como concretamente real, y siendo juzgado como "bueno" y "malo", etc. Por el contrario, un número creciente de maestros espirituales y discípulos del Nuevo Pensamiento y los movimientos Neo-Advaita (no-dualidad) de nuestra era se han encajonado en un punto de vista que los restringe a ver lo que sucede sólo como "la manifestación perfecta de la Voluntad Divina" o como que "nada realmente sucede". Estas personas abandonan toda capacidad de evaluar los fenómenos de manera constructiva o significativa.

Sin embargo, nuestra situación no es tan unidimensional como mantienen estas posiciones, y una manera expansiva y verdaderamente liberada de hablar de la Realidad implicaría más dimensiones. Yo he sugerido un modelo triple de la realidad no-dual que ha sido considerado muy útil por muchas personas para determinar todos los niveles de nuestra experiencia.

Este modelo triple es una elaboración de la antigua doble distinción entre el nivel de la "verdad-Aabsoluta" (paramarthika-satya) y el nivel mundano de la "verdad-convencional" (samvriti-satya o vyavaharika-satya) articulado por la mayoría de los antiguos sabios más ilustres de la India ― Buda, Nagarjuna, Sankara, etc. En el modelo que sugiero, basado en revelaciones adicionales de las Grandes Tradiciones de la India y las tradiciones místicas de Occidente, se inserta otro nivel entre el nivel mundano "convencional" y el nivel de la "Verdad Absoluta".

Así, podemos identificar los "Tres Niveles de la Realidad No-dual" como:

Nivel 3: el nivel pragmático de la realidad mundana y la experiencia convencional
, que implica a lo "apropiado e inapropiado", "útil y dañino", "hábil e inhábil", "correcto e incorrecto", "justicia e injusticia", etc.

Nivel 2: el nivel psíquico o "alma divina" de la Realidad, que produce la comprensión o epifanía de que todo lo que sucede en última instancia es "perfecto", porque lo que ocurre es la "exquisita manifestación de la Voluntad Divina" por el bien de TODAS las almas que finalmente llegarán a la realización de Dios. Y además, aquí se comprende que todas las almas han sido siempre esencialmente inmortales, inocentes, libres y radiantes con amor y dicha Divinos (antes y después de sus enredos kármicos en la tierra y en los reinos sutiles inferiores); y

Nivel 1: el "nivel" Absoluto de la Realidad, en el cual se comprende que lo que sucede en el juego de la manifestación es un sueño, así que nada está sucediendo realmente, no hay una multiplicidad fundamental, sólo la singularidad no-dual de DIOS o Conciencia Pura Infinita está Verdaderamente AQUÍ. Este Ser (Self) Divino es absolutamente Real como la única Identidad (antes o después de todos los mundos, almas, acontecimientos, experiencias).

Estos tres "niveles de verdad" son todos simultáneamente verdaderos. El nivel 1 ("sólo Dios, sólo la Única Realidad") es ABSOLUTAMENTE VERDADERO, mientras que el Nivel 2 y el Nivel 3, ambos pertenecientes a los reinos de la multiplicidad, son "relativamente verdaderos". (El nivel 3 se refiere a la situación de los seres sensibles aquí en la tierra y en los reinos sutiles inferiores, mientras que el nivel 2 pertenece a los "reinos divinos superiores").

Cuando no tenemos en cuenta estos tres "niveles" o "aspectos" o "dimensiones" de la Realidad como si fueran simultáneamente verdaderos, tendemos a quedar atrapados en un punto de vista restringido. Así, por ejemplo, si ignoramos el nivel convencional (el nivel 3 en este modelo), prefiriendo ver SOLO que "todo es perfecto" (nivel 2) o que "nada está sucediendo realmente, sólo Dios es Real" (nivel 1), podemos fácilmente fracasar en la moralidad, la compasión y la empatía, cayendo en una apatía insensible, ignorando las formas desenfrenadas de injusticia que infligen dolor a los seres sintientes. Por otra parte, negar el nivel 3 puede conducirnos a creer erróneamente que ser exigente o crítico ―es decir, crítico con cualquier forma de pensar o comportamiento en el campo de la política, la espiritualidad, etc.― es "ser negativo" o "engañado" o "estar en la cabeza, y no en el corazón ". (En realidad, un verdadero sabio utiliza la cabeza y el corazón en el contexto de la Conciencia.) Sin embargo, esto es, en sí mismo, un juicio negativo o una crítica. Es una posición limitada que viola la verdadera libertad al limitarnos a ver siempre lo que sucede como "perfecto" y más allá del reproche, o como que "nada realmente está sucediendo". Una vez más, mantener esta posición es restringirnos a una visión uni-nivel o uni-dimensional y limitada de la Totalidad de la Realidad.

Del mismo modo, si nos centramos SOLAMENTE en el nivel 3 y, por ejemplo, vemos las innumerables injusticias y formas de crueldad con los seres vivos, podemos convertirnos en fanáticos políticos enojados, fanáticos vengativos que siempre encuentran malhechores en algún lugar, arrojándoles nuestra ira despreciativa y nuestro desagrado venenoso sobre lo que "esas personas malvadas" están haciendo. Esto se puede curar si permitimos que las perspectivas de los niveles 2 y 1 se realicen junto con una sensibilidad de nivel 3.

Una presentación más profunda de estos "Tres Niveles de Realidad No-dual" ocurrió en una entrevista hace varios años en la revista Sun, una revista nacional sober política, espiritualidad, psicología, poesía, etc. El fragmento correspondiente se reproduce inmediatamente a continuación…


Extracto de la entrevista con Timothy Conway en la revista Sun, abril 2003
(El texto completo -en inglés- de esta entrevista se puede descargar en este enlace).

Arnie Cooper: Muchas personas sienten una tensión entre la vida más contemplativa, por un lado, y la vida de activista más comprometida por el otro.

Timothy Conway: Para sanar este conflicto, creo que ayudará el ver nuestra situación en tres niveles, todos igualmente verdaderos y válidos.

Comenzaré con el nivel más familiar, el nivel tres, el nivel convencional de nuestra experiencia ordinaria en el mundo. Este es un reino de opuestos, de placer y dolor. En la literatura espiritual mística, se oye mucho sobre ir más allá de los opuestos, más allá de toda dualidad, pero detengámonos en este nivel tres y reconozcamos la pérdida y la ganancia, la belleza y la fealdad. Este es el nivel de lo correcto y lo incorrecto, de lo bueno y lo malo, de lo justo y lo injusto, etc. Es donde los seres humanos hacen cosas despreciables unos a otros y a nuestros ecosistemas. También es todo lo bueno y la belleza y la alegría en el mundo.

Mira el horrible daño que causaron los terroristas en el 11-S: no sólo a los casi tres mil muertos, sino también a los que fueron marcados de por vida, la dislocación económica, los despidos masivos y las pérdidas monetarias. Pero también hubo gran heroísmo demostrado por los bomberos y oficiales de policía y trabajadores de rescate y todos aquellos que donaron sangre y tiempo y energía. Los acontecimientos del 11 de septiembre mostraron lo mejor y lo peor de la humanidad.

Éste es el nivel tres: el juego asombroso de lo que tradicionalmente se llama lo bueno y lo malo. En este nivel, uno debe mirar el mal a la cara y verlo por lo que es. Y uno debe estar dispuesto a apoyar con una espiritualidad comprometida y hacer lo que sea necesario por el bien público. No me refiero a la mera caridad, sino a involucrarse en promulgar la justicia. Hay una gran diferencia entre caridad y justicia. Bill Moyers dijo: "La caridad basada en la fe da migajas de la mesa; la justicia fundamentada en la fe ofrece un lugar en la mesa". Escribió eso en el prefacio de un libro de otro héroe mío, Jim Wallis, un cristiano evangélico progresista, editor de la revista político-espiritual Sojourners y cofundador de la comunidad Sojourners de aquellos que viven y trabajan en solidaridad con los pobres. En su libro, Wallis dice: "Necesitamos hacer algo más que sacar a la gente del río antes de que se ahoguen; alguien tiene que ir río arriba para ver quién o qué los está lanzando". Por ejemplo, las políticas gubernamentales que castigan a los estadounidenses pobres y de clase media, o las prácticas corruptas de ayuda exterior que destruyen el hábitat y desplazan a miles o millones de personas de sus tierras ancestrales. Así que el nivel tres, el reino del bien y del mal, es donde brilla la espiritualidad comprometida.

Cooper: ¿Qué pasa con el nivel dos?

Conway: En este nivel, nos damos cuenta de que, pase lo que pase, todo es perfecto. La gran santa cristiana del siglo XIV Juliana de Norwich estaba muy preocupada por la miseria que la rodeaba, la maldad de la gente y la idea tradicional de que los pecadores irían al infierno eterno. Entonces ella experimentó una deslumbrante revelación: Jesús se le apareció y, entre muchas otras maravillosas declaraciones, le dijo: "Todo irá bien, y toda clase de cosas irán bien". Y este hermoso secreto de Dios fue revelado a Juliana ― que todos los seres de alguna manera serían llevados a casa. Nadie tendría que sufrir permanentemente en el infierno, porque Dios es nuestra verdad más profunda, nuestra condición real de amor y dicha eternos.

Esto se remonta a la antigua idea cristiana de la apocatástasis, o salvación universal enseñada por Orígenes y Clemente de Alejandría, Gregorio de Nisa, y antes sugerida por Pablo de Tarso: el amor de Dios es tan poderoso que ninguna criatura puede exiliarse de este Amor para siempre. Puede llevar eones, pero en algún momento Dios redimirá a todas las almas. Incluso Satanás será reconciliado en el amor de Dios. La belleza de la redención universal es que, no importa lo que suceda en el nivel tres ―la opresión, la explotación y el terrorismo― todo es perfecto, porque esta Divina Comedia tiene un final feliz. Momentos o períodos, o incluso eones de sufrimiento, son finalmente "eclipsados" por la reconciliación en Dios. Esta idea no se encuentra sólo en el cristianismo. También es conocida por los Sufís místicos y los judíos jasídicos, y es reconocida abiertamente en las tradiciones orientales. En el Bhagavad Gita, el Señor Krishna promete la salvación universal para todos los seres. Así también, el Buda, cuando dice que todos los seres llegarán al nirvana, que ninguno de los estados condicionados son permanentes. Los antiguos Brahma Sutras de la India dicen: "Todos los seres finalmente se convertirán en Brahman", o la Realidad Divina, "porque sólo hay Brahman".

Por lo tanto, con este feliz resultado para todos, hay una sensación de que todo es perfecto ― verdaderamente, una increíble Comedia Divina. Sí, hay momentos de terrible tragedia y tribulación, pero al final todo irá bien. Todas las almas ―realmente Dios disfrazado― utilizan su sufrimiento como grano para que el molino produzca el sublime despertar en el Espíritu.

Sri Ramakrishna, el gran maestro bengalí del siglo XIX, cuando se le preguntó por qué sufrimos, respondió conmovedoramente: "Para añadirle entusiasmo a la obra [Divina]". En las obras de comedia clásica, desde Shakespeare a los Hermanos Marx, las cosas se ponen muy oscuras antes del amanecer, y cuando llega ese amanecer, cuando tiene lugar el clímax cómico, todos los que están en el escenario despiertan a una abrumadora sensación de alegría y felicidad. En la forma más alta de comedia, incluso los villanos se convierten.

Así que aquí en el nivel dos, la parte profunda y mística de nosotros se da cuenta de que todo está bien en una soberbia obra o juego divino de manifestación. A diferencia de nuestro vulnerable aspecto humano, que teme que las cosas se vayan por el desagüe, este Sí mismo (Self) sabe que, en el exquisito guión escrito por la Inteligencia Divina, todo es perfecto y todo sucede por una razón. Puedes tomar esto como un acto de fe, pero los místicos lo saben en el núcleo de su ser como la verdad de cada situación.

Cooper: Muchas personas tienen problemas incluso teniendo fe. Quieren pruebas.

Conway: Bueno, de alguna manera, la física moderna apoya este aspecto de la visión mística. Los parámetros básicos para obtener un cosmos físico tenían que ser absolutamente perfectos, de lo contrario este universo de casi 14 mil millones de años no habría sucedido. Tantas maravillosas perfecciones subyacen en este mundo que es obvio para muchos científicos que la inteligencia y la sabiduría divina están activas en el proceso.

Lo que mantiene unido al cosmos es un gran misterio. El respetado matemático y físico de Princeton Elliott Lieb ha trabajado durante treinta años en el "problema fundacional" ―la cuestión de por qué la materia es estable. ¿Por qué el átomo no acaba implosionando y luego explota? Otra anomalía evidente es que, en el origen del universo material, resultó que había un poco más de materia que de antimateria. Si hubieran sido cantidades iguales, que es lo que uno esperaría, entonces todo se habría anulado. Pero resultó que había unos cuantos más quarks que anti-quarks (por la ridícula cantidad de un pelo de diferencia), en la proporción correcta.

Y reflexionemos sobre ese período inflacionario inicial del universo físico: el momento infinitesimal de Planck, el momento más minúsculo de la física, 10-43 segundos, ¡un diezmillonésimo de un trillonésimo de un trillonésimo de un billón de segundo! En este momento original del tiempo, una "mota de nada", surgió del "vacío" una burbuja cuántica espacio-temporal que se infló hasta alcanzar el tamaño de un balón de fútbol. Entonces el inflado de alguna manera se detuvo y el proceso del Big Bang se hizo cargo de desplegar lentamente nuestro universo a través de una fase de radiación de energía dando lugar al nacimiento de la materia, y luego la evolución de las galaxias, estrellas y planetas en sus proporciones actuales. Pero, ¿por qué esa burbuja cósmica inflacionaria original se expandió hasta cierto punto y luego se detuvo? Si no hubiera ido lo suficientemente lejos o hubiera ido demasiado lejos, en ese momento inicial de Planck, no tendríamos hoy un universo. Y, en un fascinante desarrollo de las últimas dos décadas, la supercuerda o la teoría M, aceptada por más del 90 por ciento de los físicos teóricos, sostiene que nuestro cosmos familiar espacio-temporal de cuatro dimensiones debe estar incrustado dentro de un hiperespacio de once dimensiones, un campo mucho más sutil en última instancia enraizado en lo inmaterial.

En el campo de la química y la biología, una gran anomalía es el agua. Hace un siglo, Lawrence Henderson de Harvard explicó que el agua es, en muchos aspectos, una sustancia milagrosa. Tiene algunas propiedades muy inusuales en comparación con otros compuestos moleculares. Y sin agua, no tendrías ninguna forma compleja de vida. El famoso astrónomo Fred Hoyle, después de ser ateo durante la mayor parte de su vida, encontró anomalías notables e inexplicables en la química de las estrellas que le hicieron declarar que "un super-intelecto ha jugado con [las leyes básicas de] la física, la química y la biología".

Una encuesta realizada por la revista Nature reveló que el 49 por ciento de los científicos creen en un Dios personal. Ese número seguramente habría saltado a 70-80 por ciento si la pregunta permitiera la creencia en un Dios transpersonal, como el que Einstein tenía en gran estima.

El punto es este: los ateos materialistas que afirman que el universo es sólo un accidente tienen que apelar a las todopoderosas "leyes de la física" para explicar cómo el cosmos llegó a ser tan estable y tan propicio para la aparición de formas complejas de vida. Pero cuando vemos cuántos milagros de absoluta precisión eran necesarios para que un universo y los seres conscientes se manifiesten, se convierte en una burla semántica ya sea que invoques "las leyes de la física" o a "Dios", porque comparten los mismos poderes divinos de manifestación . Por supuesto, los místicos dirían que Dios realmente tiene poderes más allá del cosmos físico.

Cooper: Todavía no hemos llegado al nivel uno.

Conway: Bueno, después del nivel dos ―la comprensión de que todo es el diseño perfecto del Espíritu Inteligente― podrías preguntar: "¿Qué podría ser el nivel uno?"

El nivel uno es la verdad mística más profunda, es decir: Nada está sucediendo. El mundo es un sueño. Sólo hay Dios aquí. Siempre ha sido Dios, inmutable y completo. Un himno repetidamente encontrado en los antiguos Upanishads declara: "Alabanza a la gran Divina Plenitud (Purnam)", que permanece perfecta e inmutable a pesar de todo lo que está sucediendo en los niveles dos y tres. Porque en el nivel uno, nada está sucediendo. Lo que parece estar sucediendo en los otros niveles es un sueño de Consciencia. El santo sufí Hakim Sana'i declaró: "Crees que eres algo, pero ese algo (no) es nada". La ilaha illah Llah. No hay nada más que Dios.

Aquí de nuevo puede ser de ayuda la física moderna, al revelar que los átomos son 99.99999999999% espacio vacío. Campos de energía brillantes subyacen a la apariencia de la materia. Y, como han declarado Richard Feynman y otros importantes físicos, la energía es un completo misterio. Así, un número cada vez mayor de físicos está considerando que la consciencia puede ser la realidad básica y la fuente de todo.

Las mejores escrituras advaita (no-duales) de la India utilizan el humor para explicar esto. Yoga Vasishtha, por ejemplo, dice alegremente: "El cosmos es como el hijo nacido de una mujer estéril que no existía realmente, y un día salió y se subió a su caballo que nunca habían nacido y viajó por un camino inexistente hacia una tierra no creada y a una ciudad que sólo existía en la imaginación". Estas escrituras advaita afirman que el mundo es una obra soñada de la Consciencia Suprema. Sí, está sucediendo un mundo aparente que tiene una realidad relativa, rica en experiencias fenoménicas: colores, sonidos, texturas, sabores, olores, dolores y placeres corporales, altibajos emocionales. Sin embargo, todo es un sueño. Y si aportas una conciencia atenta y un fuerte impulso de despertar, la aparente solidez del sueño se disuelve. Y eso también es verdad para el ego, el sentido de yo, mi cuerpo-mente.

Así que aquí está la paradoja: en el Espíritu ― Ser-Conciencia abierto, vasto, espacioso, infinito― la Nada se manifiesta como "algo", un mundo de entidades y procesos fenoménicos. Pero, como dicen los maestros budistas Mahayana y Zen, todo es sunyata, plenitud abierta y vacía. Se está manifestando como Arnie, como Timothy, como las plantas, las paredes y todos estos seres dentro de estas paredes y más allá, desde las bacterias microscópicas a los hongos, a los animales, a la vida en otros planetas. Todo este juego de todas estas almas es el Uno que está donde siempre está, sin espacio, sin tiempo, evocando un sueño de multiplicidad. Dentro del corazón-mente de Dios aparece este Cosmos-sueño, que se manifiesta en sutiles niveles de luz refinada, desde los cielos hasta los niveles más densos y groseros del plano físico. Maravillosas y conmovedoras aventuras tienen lugar. Dios juega todas las partes e interpreta todos los papeles.

Cooper: Pero si, en el nivel uno, nada de esto realmente está sucediendo, entonces ¿por qué estamos hablando?

Conway: ¿Y por qué no? Es parte del juego divino en los niveles dos y tres. Como he dicho, todos estos niveles son simultáneamente verdad. Nada está sucediendo, y todo está sucediendo. "La sabiduría dice: yo no soy nada; el amor dice: yo soy todo" fue lo que uno de mis mentores, Nisargadatta Maharaj, nos dijo a los que estábamos sentados con él. La terminación del viaje de regreso a Casa es la realización de la propia identidad tanto en la forma como en la no-forma, en la nada como en todo, en nadie como en todo el mundo. Y ahí es donde la espiritualidad comprometida se manifiesta espontáneamente. Cuando sabes que aquí sólo hay Dios, estás motivado para hacer lo que sea necesario ―protestando pacíficamente, sirviendo, educando, orando― para aliviar el sufrimiento y remediar la injusticia.

Cooper: Pero ¿qué pasa con la comprensión de que todo es perfecto? ¿Por qué hacer algo en absoluto?

Conway: Ram Dass relató una maravillosa historia sobre esto. Viniendo de una buena familia judía progresista, él estaba muy interesado en tzedek, o la justicia. Un día él estaba bromeando con su gurú, Neem Karoli Baba, sobre el sufrimiento en la creación de Dios, y su gurú finalmente le interrumpió diciendo: "Mira, Ram Dass, el sufrimiento es perfecto". Y Ram Dass, sorprendido por esta aparente declaración insensible, comenzó a reunir sus recursos intelectuales para discutir con su gurú. Pero Neem Karoli le interrumpió de nuevo y dijo: ―"Y, Ram Dass, tu intento de acabar con el sufrimiento también es perfecto".

No hay ningún razón de por qué debemos perseguir la justicia social o ambiental, dado el hecho de que todo es perfecto. Pero, paradójicamente, Dios prefiere el bien sobre el mal, a pesar de que Dios también está representando a los villanos en el escenario mundial, desde Nerón a Hitler a Stalin, a la ex secretaria de Estado Madeleine Albright, que en 1996 dijo con respecto a los 500.000 niños muertos en Irak a causa de las sanciones estadounidenses, "Creemos que el precio vale la pena". Sin embargo, Dios es también los activistas de derechos humanos que intentan educar a la gente como Albright, y Dios se manifiesta como todos los progresistas que se levantan para protestar y arreglar la injusticia.

[...]

[Uno puede] hablar críticamente de estos asuras o personajes "demoníacos" [los disfraces del único Ser-Dios que parecen ser los perpetradores del mal], pero necesitan nuestra compasión. Aunque parezcan inmersos en un comportamiento muy impío, estas personas son esencialmente Dios disfrazado y eventualmente, por la Gracia Divina, todos llegarán a la Realización de Dios. Hablando desde el contexto radical del Espíritu único, yo soy estas personas. Sólo hay un Ser aquí. Que ellos y todos los seres sean curados y liberados en la plena realización de este Ser único, esta Conciencia Absoluta, pura y clara.


Fuente_© 2006 por Timothy Conway, Ph.D. http://www.enlightened-spirituality.org/